Veil y Moreau, dos adelantadas de Europa

Murieron este verano, pero su obra política y artística permanece

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Simone Veil, la gran política europea y Jeanne Moreau, una actriz excepcional.

Nacieron casi al mismo tiempo y han muerto este verano, casi a la par. Simone Veil y Jeanne Moreau representan lo mejor del pensamiento, la política y la cultura francesa y europea del siglo XX, y son un ejemplo de coherencia, honestidad y superación en estos tiempos de zozobra. Noventa años de fecunda vida de dos protagonistas indiscutibles que superaron todas las dificultades. “Si quieres puedes”, dijo Flora Tristan, otra avanzada.

Iván Cedrón Adam
Iván Cedrón Adam

Este verano París se ha sentido un poco huérfana, al perder a dos habitantes ilustres, dos personalidades con un destino fuera de lo común, dos mujeres que formaron parte de la larga travesía del Siglo XX: Simone Veil y Jeanne Moreau.

Simone Veil nació en Niza el 13 de julio de 1927; Jeanne Moreau, en París, el 23 de enero de 1928. Simone y Jeanne, dos destinos paralelos, formaban parte de la misma generación. Nacieron en un siglo que ha conocido momentos trágicos, pero también grandes momentos, como el gran progreso de los derechos de las mujeres. Ni Simone Veil ni Jeanne Moreau fueron indiferentes a estos cambios, más bien todo lo contrario. Jugaron un papel indiscutible y representaron ese cambio de época como también muchas otras mujeres anónimas.


Ellas jugaron un papel indiscutible por los derechos femeninos junto a otras muchas mujeres anónimas.


Simone Jacob –su nombre de soltera- y Jeanne Moreau fueron dos mujeres de fuerte carácter. “Nadie sale de los campos de concentración con la sonrisa en los labios” dijo de Simone Jacob el escritor Jean d’Ormesson en el discurso de recepción a la Academia Francesa, donde Simone ocuparía el sillón de Jean Racine.

Jeanne Moreau, después de vivir una infancia feliz en Auvernia regresaría a París con sus padres y su hermana. Sus padres no se entendían y se divorciaron cuando ella tenía once años. Su padre la echaría de casa cuando descubrió que quería ser actriz. Moreau diría de su padre que era el típico ejemplo del hombre del siglo XIX. “Mi padre llevaba mal que su mujer fuera independiente. Me daba mucha rabia ver como una mujer podía dejarse manipular”. Durante toda su vida, Moreau, en sus relaciones amorosas, siempre tomó la iniciativa de provocar la ruptura, ya que no quería sentirse abandonada.

André Jacob, padre de Simone, un arquitecto, decía de su hija: “Simone siempre empieza por decir no a todo”. De su madre aprendió que las mujeres tienen que ser independientes y para serlo necesitan ejercer una profesión. Este consejo de su madre acompañaría a Simone toda su vida. Simone siempre se miró en el espejo de su madre, Yvonne, quien no pudo disfrutar de esa independencia (le hubiera gustado estudiar Químicas).

Simone Veil, la gran política europea. PINTEREST
Simone Veil, la gran política europea. PINTEREST

Jeanne Moreau, una actriz excepcional.
Jeanne Moreau, una actriz excepcional.

Jeanne Moreau fue fruto de una relación entre una bailarina de cabaret británica que actuaba en el Folies-Bergere de París, Kathleen Sarah Buckley, nacida en Lancashire (Oldham) y de Anatole Moreau, que regentaba un restaurante en Montmartre. La familia vivía por aquel entonces en un hotel que era utilizado también por las prostitutas del barrio como casa de citas.

LOS CAMPOS DE LA MUERTE

Simone Jacob vivió su infancia en una acomodada familia burguesa de Niza. Los Jacob eran una familia judía, pero no religiosa; se identificaban con la historia y la cultura judía, pero eran judíos laicos.


Simone nunca quiso quitarse el tatuaje nazi que lucía en un brazo con el número de deportada 78651 de Auschwitz.


El 13 de abril de 1944, Simone, su madre y sus dos hermanas fueron detenidas por los nazis al mismo tiempo que su padre y su hermano. Ellas fueron deportadas a Auschwitz Birkenau y ellos, en los vagones de la muerte, en dirección a Lituania. En Auschwitz Simone conseguirá sobrevivir haciendo creer que tenía 18 años en lugar de 16. De haberse descubierto la verdad, no hubiera podido escapar a la certeza de una muerte programada. En un par de ocasiones, una de las jefas de los barracones, una antigua prostituta, consiguió salvarla a ella y a su madre enviándolas a hacer trabajos menos duros. “Eres demasiado hermosa para morir aquí” le dijo a Simone.

El 18 de enero de 1945, los nazis, preocupados por el avance de las tropas soviéticas, inician la “marcha de la muerte”, con cuarenta mil personas caminando durante setenta kilómetros en medio de la nieve y de un frío polar. Los que sobrevivieron a esta terrible experiencia fueron conducidos a Mauthausen y de allí serian transportados en tren, sin comida ni bebida durante ocho días, a Bergen-Belsen. Yvonne, la madre de Simone, contraería el tifus y en la primavera de 1945 moriría en ese campo de concentración.

Al finalizar la guerra solo las tres hermanas sobrevivieron. Ni sus padres ni su hermano regresarían con vida de los campos de la muerte. Nunca se supo donde acabarían sus vidas su padre y su hermano, después que los trenes de la muerte se hubiesen bifurcado en Lituania hacia un destino desconocido. Entre los supervivientes de los campos, hubo muchos que no consiguieron superar las secuelas. Para otros, como Simone, esta tragedia les permitió encontrar la energía, el instinto vital y el valor de desafiar a la muerte. Superar, pero no olvidar. Por eso Simone Jacob nunca quiso quitarse el tatuaje que lucía en su brazo izquierdo con el número de deportada 78651. Simone decía siempre que había que “recordar y no repetir”.

EL COMIENZO DE UNA GRAN ACTRIZ

Mientras tanto, Jeanne Moreau había encontrado su verdadera vocación y, en lugar de las luces oscuras del cabaret, como su madre, preferiría las luces de las cámaras. Quería ser actriz, lo que provocó un serio encontronazo con su padre, que la echaría de casa. Su madre había regresado a Inglaterra con su hermana, y su mejor apoyo en aquellos difíciles momentos fueron las prostitutas del barrio de Montmartre, donde había vivido y que cuidarían de ella durante un tiempo. Posteriormente su padre se reconciliaría con su hija e iría a verla al teatro. De hecho, el último período de su vida Anatole Moreau lo pasaría viviendo en casa de su hija.

Su carrera de actriz empezaría en 1946. Tras dar sus primeros pasos en el Conservatorio, consiguió entrar en la prestigiosa Comedie Française para hacer teatro clásico, donde aprendería, según sus propias palabras, “la disciplina y la exactitud”.

Su primera actuación en una película, en 1949, sería el inicio de una carrera de casi 70 años y más de 130 películas. Años más tarde, Moreau se convertiría en una de las actrices más emblemáticas y musa de la Nouvelle Vague.

Al poco tiempo de regresar de los campos de la muerte, Simone Jacob retomaría los estudios que la guerra había interrumpido. En el Instituto de Etudes Politiques, “Science Po” -como se le conoce familiarmente- conocería a quien iba a convertirse en su marido, Antoine Veil, con quien tendrá tres hijos. Simone, aplicando las enseñanzas de su madre, tomó la decisión, además de ocuparse de sus hijos, de proseguir paralelamente una carrera profesional. Esta situación provocaría numerosos conflictos con su marido, quien reconocería más tarde que en aquella época no se había curado aún del machismo. Simone Veil se convertiría en una de las primeras magistradas en la historia de Francia.

El mismo año que Jeanne Moreau debuta en su carrera cinematográfica, la actriz se casaría con el actor y director Jean-Louis Richard, con quien tendrá un hijo, Jerôme. Jeanne siempre admitió que no tenía el instinto maternal y que hubiera preferido no tener hijos. Se divorció en 1951 y se volvería a casar más tarde con el director de cine americano William Friedkin -el director de la película El Exorcista– una relación que tan solo duraría unos años.


La primera actuación de Moreau en el cine, en 1949, sería el inicio de una carrera de 70 años y 130 películas.


En los años 60 Simone Veil trabajó como magistrada para el Ministerio de Justicia en el departamento de Prisiones. Allí descubrió la situación de las mujeres en Argelia y, en particular, las torturas infligidas a las militantes de FLN, favorables al proceso de descolonización. Simone lucharía por sus derechos, consiguiendo el traslado de las militantes de FLN a Francia, lo que pondría fin inmediato al tratamiento degradante que estaban sufriendo.

Por su parte, Jeanne Moreau proseguía su carrera cinematográfica, donde encarna en varias ocasiones la imagen de una mujer libre, que contrasta con los moldes y el orden social de la época. Ascensor para el cadalso (1958), Los amantes (1958), Jules et Jim (1962)… Jeanne Moreau “fue una mujer libre, rebelde y al servicio de las causas en las que creía”, ha dicho de ella Emmanuel Macron.

En 1974, por primera vez desde 1947, una mujer, Simone Veil, se convertiría en Ministro (de Sanidad) en Francia. En aquel momento sólo el 1.8% de los diputados del país eran mujeres. En 1974 Simone Veil consiguió aprobar la ley que incluía la despenalización del aborto y normalizaba el uso de los anticonceptivos en Francia.

PRIMERA PRESIDENTA DEL PARLAMENTO EUROPEO

En 1979 tuvieron lugar las primeras Elecciones Europeas de la historia. Simone Veil seria elegida diputada europea y, a propuesta del presidente de la República Francesa, Giscard d’Estaing y del canciller alemán, Helmut Schmidt, Simone Veil sería elegida presidenta del Parlamento Europeo. Un símbolo político muy fuerte. Mujer, judía y deportada. Simone siempre hizo prueba de un europeísmo indefectible y, por su acción y compromiso, recibiría el Premio Carlomagno en Aquisgrán, en 1981, y en el año 2008 la Fundación Academia Europea de Yuste le concedería el Premio Europeo Carlos V, habiendo sido también Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional en el año 2005.

El Parlamento Europeo homenajea a su primera presidenta, tras su muerte en junio pasado. PE
El Parlamento Europeo homenajea a su primera presidenta, tras su muerte en junio pasado. PE

Jeanne Moreau, actriz franco-británica, trabajó en el cine con los más grandes: Truffaut, Malle, Orson Welles, Fassbinder, Elia Kazan, Buñuel, Joseph Losey, Antonioni…, y también con actores y actrices como Gerard Philippe, Marcelo Mastroianni, Jean Paul Belmondo o Brigitte Bardot, entre otros. Orson Welles llegó a decir de ella que era la mejor actriz del mundo. Todos los directores con los que trabajó quedaron impresionados por sus dotes de interpretación.

Simone Veil se vio involucrada en tres momentos decisivos de la historia del siglo XX: el holocausto, los derechos de las mujeres y la aventura europea. Simone Veil era la personalidad política preferida de los franceses. Pensando en el final de su vida, se le oiría decir en varias ocasiones: “El día de mi muerte volveré a pensar y recordar la Shoah”. (Simone Veil fue también presidenta para la Memoria del Holocausto 2001-2007). Por petición popular, los restos de Simone Veil y su marido reposan en el Panteón de París, junto a otros hombres y mujeres ilustres de la nación, como, por ejemplo, Marie Curie.

En la víspera de cumplir sus 80 años, Jeanne Moreau reconocía haber vivido a través de sus personajes momentos que no había experimentado en la vida real. “Siempre decimos que al envejecer la gente se encierra más en sí misma, se vuelve más dura. Pero cuanto más tiempo pasa, mi piel se va volviendo fina… Siento todo, veo todo…”. La actriz que fascinó a los grandes cineastas de su época decía también que las circunstancias la obligaron a hacerse responsable muy pronto. “Cuando una no recibe el ánimo de los suyos tiene que encontrarlo en la determinación, y la energía, en el fondo de una misma”.

Trabajó hasta los 87 años y pensaba que, con el tiempo y el éxito, hacer su trabajo era cada vez más difícil, sobre todo por la tentación, a la que no se debe ceder, de hacer cualquier cosa para agradar al público.

Jeanne Moreau se declaraba “mística y frívola”, capaz de angustiarse por la tragedia de Darfur o dar su apoyo a las feministas ucranianas de Femen y, al mismo tiempo, amar la elegancia y las cosas bonitas. A Jeanne le gustaba comparar la vida con “un jardín baldío que nos han dado cuando nacemos, y que hay que dejar bello en el momento de abandonar la tierra”.

VERSIÓN FRANCESA

Simone Veil et Jeanne Moreau (1927-2017)

Si tu veux, tu peux (Flora Tristan)

Cet été, Paris, a perdu deux habitants célèbres. Deux personnalités hors du commun. Deux femmes qui ont parcouru la longue traversée du XXème siècle.

Simone Veil est née à Nice le 13 Juillet 1927, et Jeanne Moreau à Paris le 23 Janvier 1928. Simone et Jeanne toutes les deux ont suivi des chemins parallèles et ont appartenu à la même génération.

Elles ont vu le jour dans un siècle qui a connu des moments tragiques mais aussi le formidable espoir de l’avènement du droit de femmes. Simone Veil et Jeanne Moreau ont pris toute leur part dans ces changements et ont incarné ce changement d’époque a côté de nombreuses femmes anonymes.

Simone Jacob et Jeanne Moreau étaient deux femmes de caractère. «On ne sort pas de la Shoah avec le sourire aux lèvres» disait Jean d’Ormesson lors du discours de réception à L’Académie Française (ou elle occupa le fauteuil de Jean Racine).

Jeanne Moreau après une enfance heureuse en Auvergne ira vivre à Paris avec ses parents et sa sœur. Ses parents ne s’entendaient pas et divorceront quand elle avait onze ans. Son père n’acceptera jamais que sa fille veuille devenir actrice et elle sera obligée de quitter le domicile ou elle habitait avec son père. «Mon père était un homme élevé par des parents du XIXème siècle. Ça m’a rendue enragée de voir comment une femme pouvait se laisser malmener». Dans ses relations amoureuses toute sa vie Moreau a toujours pris l’initiative de provoquer les ruptures car elle ne voulait pas éprouver le sentiment d’abandon.

André Jacob, le père de Simone disait de sa fille «Simone commence toujours par dire non». Elle a appris de sa mère que les femmes ne pourront jamais accéder à leur indépendance sans un métier. Simone a toujours suivi ce conseil de sa mère. Yvonne, n’avait pas pu accomplir son rêve de poursuivre des études de Chimie.

Jeanne Moreau était née d’une relation entre une danseuse de cabaret anglaise qui travaillait au Folie-Bergère de Paris, Kathleen Sarah Buckley, née dans le Lancashire (Oldham) et un restaurateur français Anatole Moreau gérant d’un restaurant à Montmartre. La famille vivait dans un hôtel qui était aussi un hôtel de passe.

LES CHAMPS DE LA MORT

Simone Jacob a passé son enfance au sein d’une famille aisée et bourgeoise de Nice. Les Jacob étaient une famille juive laïque, sans pratique religieuse, mais qui s’identifiait à l’histoire et la culture juive.

Le 13 avril 1944 Simone et toute sa famille (parents, un frère, et deux sœurs) furent arrêtés par la Gestapo et déportés. Les trois sœurs et leur mère à Auschwitz- Birkenau et leur frère et père en direction de la Lituanie vers une destination inconnue.

Arrivée à Auschwitz Simone réussira à échapper une première fois à une mort certaine en faisant croire qu’elle avait 18 ans au lieu de 16 ans Elle réussira à nouveau à éviter le pire grâce à la chef de camp (une ancienne prostituée) «Tu es vraiment trop jolie pour mourir ici. Je vais faire quelque chose pour toi en t’envoyant ailleurs» Le 18 Janvier 1945, les nazis préoccupés par l’avancée des soviétiques entreprirent «la marche de la mort» en faisant marcher quarante mil personnes durant soixante-dix kilomètres dans des conditions extrêmes (neige et froid). Les survivants de cette terrible expérience seront transférés à Mauthausen et par la suite en train vers Bergen- Belsen sans rien à boire et manger pendant huit jours. Yvonne, la mère de Simone contactera ici le typhus sans que rien puisse être fait pour la sauver.

A la fin de la guerre seules les trois sœurs survécurent. Ni les parents ni leur frère retourneront des camps de la mort (malgré les recherches on a jamais su ou leur père et frère avaient trouvé la mort.

Parmi les survivants beaucoup ne réussiront jamais à surmonter les séquelles. Mais pour d’autres, comme Simone, ces évènements tragiques leur permettront de retrouver l’énergie, l’instinct de vie et défier la mort. «Surmonter mais ne pas oublier». C’est pour cette raison que Simone Jacob s’est toujours refusé d’enlever le tatouage sur son bras gauche avec son numéro de déporté 78651. Simone disait toujours «se souvenir pour ne pas recommencer».

La Moreau, en uno de los incontables papeles que interpretó en el cine.
La Moreau, en uno de los incontables papeles que interpretó en el cine.

LE DÉBUT D’UNE GRANDE ACTRICE

Entre temps Jeanne Moreau avait retrouvé sa véritable vocation et au lieu des lumières «noires» du cabaret, comme sa mère, elle choisira les lumières des caméras. Elle voulait être actrice ce qui l’opposera fortement a son père qui l’obligera à quitter la maison. Sa mère était rentrée en Angleterre avec sa sœur. Jeanne se retrouvant sans domicile retrouvera l’aide et le réconfort chez les prostituées de son quartier chez elle à Montmartre. Ultérieurement père et fille vont se reconcilier et Anatole ira voir sa fille au Théâtre. Le père de Jeanne vivra chez sa fille la dernière période de sa vie.

Jeanne Moreau débutera sa carrière d’actrice en 1946. Après le Conservatoire elle débutera à La Comédie Française ou elle apprendra la « discipline et l’exactitude » selon ses propres mots.

Son premier film en 1949 marquera le début d’une carrière de presque 70 ans avec plus de 130 films. Quelques années plus tard elle deviendra l’une de plus grandes actrices, et une icône de la Nouvelle Vague.

Peu de temps après le retour des camps de la mort, Simone Jacob reprendra ses études que la guerre avait interrompu. Elle deviendra étudiante a L’Institut de Science Politiques, «Science Po» ou elle rencontra celui qui allait devenir plus tard son mari, Antoine Veil, avec qui elle aura trois enfants.

Simone dont le souvenir de sa mère est toujours présent n’oubliera pas le conseil qu’elle lui avait donné sur l’importance pour une femme d’avoir un métier. La volonté de Simone de mener parallèlement une vie professionnelle et les obligations familiales va provoquer dans le couple Veil de nombreux conflits. Antoine Veil reconnaîtra plus tard qu’à l’époque il n’était pas encore guéri du machisme. Simone Veil deviendra l’une des premières femmes de l’histoire de France à accéder à la Magistrature.

C’est la même année que Jeanne Moureau débute sa carrière au cinéma, qu’elle se mariera avec l’acteur et directeur Jean- Louis Richard. Jeanne aura un enfant de cette relation, Jérôme. Jeanne a toujours reconnu qu’elle n’avait pas d’instinct maternel, et qu’elle aurait préféré ne pas avoir d’enfant. Moreau et Richard divorceront en 1951. Jeanne Moreau se mariera une deuxième fois quelques années plus tard avec le Directeur américain William Friedkin (plus connu pour son film L’Exorciste) une relation qui ne durera que quelques années.

La carrière de Magistrate de Simone Veil se déroulera, pendant les années 60 au Ministère de la Justice plus précisément au Département de Prisons. C’est dans l’exercice de ses fonctions que Simone découvrira le sort réservé aux femmes d’Algérie et les tortures infligées aux Militantes FLN favorables au processus de décolonisation. Simone Veil se battra pour les droits de ces femmes en demandant leur transfert en France, ce qui mettra fin à leur situation, et au traitement humiliant dont elles souffraient.

De son côté Jeanne Moureau poursuivait sa carrière au cinéma ou elle jouera plusieurs fois le rôle d’une femme libre et affranchie de l’ordre social de l’époque: Ascenseur pour l’Echafaud (1958), les Amants (1958), Jules et Jim (1962) … «Légende du Cinéma et du théâtre. Jeanne Moreau fut un artiste engagé dans le tourbillon de la vie avec une liberté absolue» (E. Macron).

En 1974, pour la première fois depuis 1947, une femme occupait une fonction ministérielle, Ministre de la Sante. A cette époque seulement 1.8% des femmes étaient députés. En 1974, elle réussit à faire approuver par le Parlement la Loi dépénalisant l’avortement ainsi que la normalisation de la pilule contraceptive.

PREMIER PRÉSIDENT DU PARLEMENT EUROPÉEN

En 1979 se tiennent les premières élections européennes de l’histoire. Sous proposition du Président de la République Giscard d’Estaing et du Chancelier Helmut Schmidt, Simone est élue Présidente du Parlement Européen, ce qui constitue un symbole politique très fort : femme, déportée et juive. Simone a toujours fait preuve d’un engagement européen sans faille. C’est pourquoi, pour son action et son engagement elle recevra le Prix Charlemagne en 1981 et en 2008 le Prix de La Fondation Européenne de Yuste. Auparavant, en 2005, elle avait reçu le Prix Prince des Asturies a la Coopération Internationale.

Jeanne Moreau, actrice franco-anglaise a travaillé avec les plus grands noms du Cinéma: Truffaut, Malle, Orson Welles, Fassbinder, Elia Kazan, Buñuel, Joseph Losey, Antonioni, …. Et aussi des acteurs Gerard Philippe, Marcelo Mastroianni, Jean Paul Belmondo, Brigitte Bardot… Orson Welles dira de Moreau qu’elle était la meilleure actrice au monde. Tous les réalisateurs avec qui elle a travaillé étaient impressionnés par son talent.

Simone Veil a participé à trois moments clés de l’histoire du XXème siècle: la Shoah, les droits des femmes et l’aventure européenne. Simone Veil était la personnalité politique préférée des français Elle répétait souvent en pensant à la mort: «J’ai le sentiment que le jour où je mourrai, c’est à la Shoah que je penserai». Simone Veil a été aussi Présidente pour la Mémoire de la Shoah (2001-2007). Suite à une pétition signée par plusieurs centaines de milliers des français, Le Président de la République a accepté l’entrée de Simone Veil et son mari au Panthéon à côté d’autres personnalités qui ont fait honneur à Nation comme Marie Curie.

A la veille de ses 80 ans Jeanne Moreau reconnaissait avoir vécu dans son métier des moments qu’elle n’avait pas vécus dans sa vie “on dit toujours en vieillissant que les gens deviennent plus renfermés sur eux-mêmes, plus durs. Moi, plus le temps passe, plus ma peau devient fine, fine, …je ressent tout, je vois tout.”

L’actrice qui a fasciné tant des réalisateurs, disait que les circonstances l’ont obligé à prendre sa vie en main très tot. «Quand on n’est pas encouragé par ses proches, il y a une détermination, une énergie». Elle a travaillé jusqu’à 87 ans et elle pensait qu’avec le temps et le succès il était de plus en plus difficile de ne pas céder à la tentation de tout faire pour plaire le public.

Jeanne Moreau se disait “mystique et frivole”, capable de s’angoisser pour le drame du Darfour, ou de soutenir les féministes ukrainiennes de Femen mais aussi d’aimer l’élégance et les belles choses.

Elle aimait comparer la vie à un jardin, “un jardin en friche qu’on nous donne à la naissance et qu’il faut laisser beau au moment de quitter la terre.”

(Iván Cedrón Adam es un profesional con una amplia formación académica en Lenguas extranjeras, Literatura francesa, Derecho, Management y Liderazgo, y un gran conocedor de Francia y Gran Bretaña, países donde ha vivido durante las dos últimas décadas).

(NOTA: Nuestro colaborador publicará sus trabajos en español y en inglés cuando se refieran a temas del Reino Unido o de Europa y del mundo en general, y en español y en francés cuando se refieran a temas de Francia).

MAS SOBRE EL AUTOR Y SUS ACTIVIDADES

http://www.propronews.com/ivan-cedron-adam-prototipo-europeo-moderno-activo-experto-europeista/

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