Todos con Inés en Waterloo

Una mayoría de españoles cree que ya era hora de plantarle cara a Puigdemont en su terreno

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RTVE
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El viaje de Inés Arrimadas a Waterloo para decir urbi et orbi que la republiqueta catalana no existe, que Puigdemont es un defraudador de la democracia y un impostor, y para hacer visible la dignidad de España donde las instituciones y otros políticos constitucionalistas han fallado, es un gesto bien visto por una mayoría de españoles y españolas, a pesar de las críticas del Gobierno y del PP, sorprendentemente unánimes en este caso y visiblemente molestos por la anticipación de la jugada de Inés.

Claro que estamos en campaña y electoral y claro que el viaje de hoy de Inés Arrimadas a Waterloo tiene un tinte electoralista. Por supuesto. Como lo tienen otras iniciativas menos encomiables como la presentación del autobombo sanchista en forma de “memorias” para admiración de incautos y elogio de pelotas a sueldo. Pero hay varias diferencias notables entre el gesto de Inés Arrimadas y lo que se observa estos días en otros líderes desesperados por atraer la atención y captar votos.


Es el mejor mensaje y la mejor imagen para oponer algo verdadero y lleno de vida a la mentira mortecina de Puigdemont.


La primera es que ya era hora de que algún líder constitucionalista español fuese al campo de Waterloo a jugar como visitante ese partido que Puigdemont tiene perdido pero que muchos observadores y medios internacionales todavía no lo saben. Si la batalla institucional, judicial y social la tiene perdida el independentismo en España, la de la propaganda a escala internacional la vienen ganando Puigdemont y sus acólitos día tras día. Esa es una de las consecuencias nefastas de la dejación de responsabilidades y de funciones que ha hecho primero el gobierno de Rajoy y después el de Pedro Sánchez, por dejarles a los sediciosos el monopolio del relato, incluyendo los fondos públicos de los que se nutre esa colosal operación de propaganda mentirosa que incluye decenas de “embajadas catalanas”, organizaciones nacionales e internacionales cebadas con el dinero de todos los españoles a mayor gloria de la republiqueta, ríos de dinero destinado a medios afines y contratación de “observadores”, “mediadores” y “relatores” a costa de nuestros bolsillos.

¿Qué cabía hacer frente a esa ofensiva? Tarde, pero bien, una líder política española ha tomado la iniciativa de empezar a contrarrestar esa operación de engaño masivo. Somos millones los españoles que aplaudimos la iniciativa. Una iniciativa mucho más eficaz y contundente porque la protagoniza una mujer muy inteligente y preparada, carismática, bien hablada y, además, bella. Es decir, el mejor mensaje y la mejor imagen para oponer algo verdadero y con vida a la mentira mortecina de ese Puigdemont de cada vez más marchito flequillo.

MUJERES HEROÍNAS

No pocas veces en la historia de España ha sido una mujer la que ha tomado la iniciativa de enfrentar la amenaza interior o exterior. Esas heroínas nacionales son numerosas. No las voy a nombrar porque el inteligente lector sabe a quiénes me refiero. Y a ellas se suma hoy Inés Arrimadas, que, al mismo tiempo, asume nacionalmente el cooliderazgo de su partido, en un momento crucial en el que la figura de Albert Rivera empezaba a desdibujarse.

Inés en Waterloo, haciendo lo que hay que hacer. CIUDADANOS
Inés en Waterloo, haciendo lo que hay que hacer. CIUDADANOS

No tengo una encuesta en la que basar mi sensación de que somos una gran mayoría los españoles de todas las ideologías que apoyamos el viaje de Inés a Waterloo. Pero basta que el lector se haga esta misma pregunta o la formule en su entorno para que cada cual se dé cuenta de que son muy pocos los que condenan ese gesto. Un gesto que, además, refuerza la solidez del salto de la joven política de Cs a la escena nacional, como un poderoso revulsivo que será para los suyos en las próximas elecciones generales.

Mientras el juicio del procés prosigue con su desmontaje de todas las mentiras de sus protagonistas, abocados sin duda a largas penas de prisión por unos y otros delitos; mientras el mundo –que asiste masivamente de observador privilegiado a cada sesión del juicio televisado en directo- comprueba la solidez y la garantía de la Justicia española; y mientras la burbuja separatista se va desinflando a cada día que pasa –véase el estrepitoso fracaso de la reciente “huelga de país”-, era necesario también empezar a dar pasos simbólicos como el de Inés en Waterloo, para ganar también la batalla del relato y de la propaganda. Y, ya digo, una aplastante mayoría de españoles y españolas de todo el espectro ideológico estamos hoy con Inés.

(José Mª Pagador es periodista y escritor, y fundador y director de PROPRONews. Su último libro publicado es la novela El Viaje del Tiburón – Caligrama Penguin Random House).

SOBRE EL AUTOR

José Mª Pagador y Rosa Puch, casi 100 años de periodismo

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