Sun Tzu: viejas estrategias para un nuevo gobierno

El éxito de Pedro Sánchez parece inspirado en las enseñanzas del gran general y pensador chino

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Guerreros de terracota de Xian. J.M. PAGADOR
Guerreros de terracota de Xian. J.M. PAGADOR

Siendo un relato muy antiguo, el de Sun Tzu sobre la Guerra ha conservado una permanente actualidad. Tanta que su libro no solo se reedita en múltiples ediciones, sino que pasa por ser un eficaz manual de estrategia para líderes. Eso significa que todo proceso de crecimiento, personal o colectivo es, en muchos sentidos, una guerra. El autor de este artículo aplica estos conceptos a la actualidad española, marcada por el nuevo Gobierno de Pedro Sánchez, cuyo éxito parece inspirado en el gran estratega y filósofo chino.

Xavier Moreno Lara
Xavier Moreno Lara

Siendo un relato muy antiguo, el de  Sun Tzu sobre la Guerra ha conservado una permanente actualidad. Tanta que su libro no solo se reedita en múltiples ediciones, sino que pasa por ser un eficaz manual de estrategia para líderes. Eso significa que todo proceso de crecimiento, personal o colectivo es, en muchos sentidos, una guerra. Lo saben las Corporaciones que, además de sus declaraciones de Buenas Prácticas, tienen manuales de estrategias que, más o menos abiertamente, muestran la lucha por el poder, en el ámbito que fuere, la clave de su forma de acción y el estilo de sus marcas. Un ejemplo luminoso en este sentido nos lo ofrece Ignacio de Loyola al no disimular que para conseguir unas estrategias de conquista espiritual iba a organizar su grupo como una “Compañía”. Y la historia muestra que tomó una decisión acertada…


“Una victoria rápida es el principal objetivo de la guerra. Si la victoria tarda en llegar, las armas pierden el filo y la moral decae” (Sun Tzu).


Me han venido a la mente estas imágenes a la hora de añadir un enfoque original a la nebulosa de noticias, comentarios y valoraciones que están generando los acontecimientos que han llevado a Pedro Sánchez a una moción de censura, tan arriesgada como exitosa. Tiene mucho de guerra -en sentido figurado- el cambio de papeles que hemos visto adoptar a los representantes de las diversas fuerzas políticas a la hora de ponerse a un lado u otro del tablero. Porque una de las novedades de este reto destinado a una transformación del horizonte político ha sido el cambio de color de piezas, mostrando así que, en el horizonte de una contienda general, buscaban ganar su propia batalla particular. Por decirlo en el lenguaje popular tuvieron un no disimulado interés por llevar el ascua a su sardina…

Lo singular de estos sucesos queda de manifiesto en el número y variedad de noticias, comentarios, declaraciones que se están entrecruzando, tanto por quienes toman parte en la contienda, como por los analistas más o menos riguroso que, más o menos obligados por sus posicionamientos, han jugado su baza a la grande, a la pequeña o a pares… disimulando lo mejor qué podían con qué cartas contaban para mantener su apuesta.

Ganando, al frente de sus huestes. RTVE
Ganando, al frente de sus huestes. RTVE

Libre de compromisos periodísticos con los jugadores, entretendré al lector recurriendo a uno de los más apreciados estrategas de la Historia; lo entretendré con el manual de Sun Tzu sobre la Guerra, escrito como guía en las confrontaciones entre los diferentes reinos de China, hace ya veinticinco siglos. Porque aquel general de la época de los Estados Combatientes hace unas reflexiones y envía unos avisos que es fácil encajar en nuestro horizonte político, especialmente en lo relativo a los retos que asumen el nuevo Presidente de Gobierno y su “Ejército”.

LA CELERIDAD COMO RITMO DE VICTORIA

Sun Tzu nos brinda como primer aviso un encomio de la ventaja que da la celeridad en la acción: “Una victoria rápida es el principal objetivo de la guerra. Si la victoria tarda en llegar, las armas pierden el filo y la moral decae. Si las tropas atacan ciudades, su fuerza se desgasta. Cuando un ejército se implica en una campaña prolongada, los recursos del Estado disminuyen rápidamente”.


Solo quien ha conocido todos los padecimientos del Imperio puede llegar a ser su soberano” (Tao Te King).


El Presidente Sánchez ha sido un modelo en acción rápida, tanto para conseguirse en horas contadas adhesiones que parecían contra natura, como para poner en marcha con celeridad un Gobierno a la vez novedoso y respetable. Sun Tzu le aplaude: “Dado que lo único valioso en la guerra es la victoria, no prolonguéis las operaciones. Pues el general que comprende cómo emplear las tropas, es el árbitro del destino de la nación”. Insistirá en ello: “Por todo ello, mientras que hemos oído mucho acerca de despilfarros estúpidos en tiempo de guerra, no hemos visto aún una operación inteligente que fuese prolongada. Nunca ha existido una guerra larga que haya beneficiado al país”. Es el fin de aquella línea estéril del “y tú más” o el desprecio del interés del país al que han jugado los partidos minoritarios de extracción nacionalista. Se sabían muy bien aquella máxima de Beltrán Du Guesclin al hacer rey a un usurpador: “Ni quito ni pongo rey, pero ayudo a mi señor”.

CLAVES DEL HORIZONTE QUE NOS ESPERA

También en Sun Tzu encontramos pistas para intuir el horizonte que nos espera y, con ello, saber la forma más ventajosa de abordarlo. El general chino resume el horizonte de la guerra en cinco claves: “Hay que valorarla en términos de cinco factores fundamentales, sin olvidar hacer comparaciones entre las diversas condiciones que muestran los bandos antagonistas, para poder determinar el resultado de la contienda”.

Las observaciones del estratega chino tienen una fácil transcripción -en líneas generales- a realidad de la que nos estamos ocupando: “El primero de estos factores es la política; el segundo, el clima; el tercero, el terreno; el cuarto, el comandante; y el quinto, la doctrina”.

Entrar en el terreno de la POLITICA significa tener presente, ante todo, los asuntos reales de la Ciudad, la Polis, como aprendimos de los griegos. Y en estos momentos nuestro país -ciudad de ciudades- reclamaba un cambio verdadero que rompiese la rutina de corrupción generada por el bipartidismo.


Los cinco hitos de lo que nos espera: “el primero, la política; el segundo, el clima; el tercero, el terreno; el cuarto, el comandante; y el quinto, la doctrina” (Sun Tzu).


Al que él llama factor CLIMA lo podemos relacionar con el destemple que ha provocado ese bipartidismo. En él se reconocía -más o menos implícitamente- que el discurso y las apuestas políticas iban dirigidas en favor de una u otra de las orillas en que -para desgracia suya- persiste en dividirse nuestra sociedad.

El TERRENO, en nuestro momento histórico, está amenazado de temblores que, de no ser entendidos y atendidos, llevan a un terremoto que sacuda el Estado de las Autonomías. Un horizonte que, además de principios y ambiciones, reclama empatía en su despliegue.

Definir al líder como COMANDANTE es una acertada presentación del Presidente de Gobierno: tiene incluso figura de tal y ha superado una carrera de obstáculos que propios y extraños valoran o temen. Ese recorrido le ha dado la oportunidad de sopesar el horizonte: “Con una evaluación cuidadosa, uno puede vencer; sin ella, no puede. Muchas menos oportunidades de victoria tendrá aquel que no realiza cálculos en absoluto”.

La DOCTRINA es el reto pendiente. El factor más decisivo. Porque el Presidente Sánchez, a la hora de negociar con seguidores de distintas doctrinas, ha mostrado un eclecticismo arriesgadísimo. Sun Tzu se pone en el caso de que se rompa la armonía inicial: “Cuando tus armas están melladas y el ardor decae, tu fuerza exhausta y el tesoro gastado, los jefes de los estados vecinos tomarán ventaja de la crisis para actuar. En ese caso, ningún hombre, por sabio que sea, será capaz de evitar las desastrosas consecuencias que de ello resulten”. Un aviso a tener muy en cuenta.

Las enseñanzas del general Sun tienen plena vigencia hoy día. J.M. PAGADOR
Las enseñanzas del general Sun tienen plena vigencia hoy día. J.M. PAGADOR

CONOCE A TU ENEMIGO

Todas estas valoraciones estratégicas del talento y los recursos que debe reunir el Comandante para acceder al poder tienen como escenario una seria lucha entre combatientes que no carecen de poder y de seguidores. Por eso no basta con dominar los recursos materiales para la guerra. Hay otros, tan decisivos o más. Sun Tzu lo dirá con todo descaro: “La guerra se basa en el engaño. Muévete cuando sea ventajoso y crea cambios en la situación dispersando y concentrando tus fuerzas. Cuando entras en campaña, sé rápido como el viento; haciendo marchas normales, majestuoso como el bosque; en las incursiones y saqueos, feroz como el fuego; cuando te detienes, firme como las montañas. Si te escondes, sé tan insondable como las cosas más allá de las nubes; en movimiento, cae como el rayo” Son palabras que no requieren comentario.

CONÓCETE A TI MISMO

Sun Tzu insiste en la interrelación que existe entre los dos rivales enfrentados y en la necesidad de dominar todo el horizonte en el que combaten: “Por tanto os digo: Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo, y en cien batallas, nunca saldrás derrotado. Si eres ignorante de tu enemigo pero te conoces a ti mismo, tus oportunidades de ganar o perder son las mismas. Si eres ignorante de tu enemigo y de ti mismo, puedes estar seguro de ser derrotado en cada batalla”.

Este consejo nos presta la mejor atmósfera para despedirnos del General Sun Tzu en un momento en que se han definido las alianzas, se han tomado posiciones, se ha hecho gestos significativos… Se ha visto por nuevos sondeos que el pueblo no es insensible a los movimientos que Pedro Sánchez ha sabido realizar. Pero será el acertado despliegue de recursos y el progreso de fondo bajo la forma de un engaño controlado -que forma parte del mensaje del General chino- lo que decida el progreso que se vaya a conseguirse en el combate.

Para cerrar este repaso sin salir de la sabiduría china, nada más sugerente que un texto clave del Tao Te King, escrito como el de Sun en el tiempo de los Estados Combatientes: “solo quien ha conocido todos los padecimientos del Imperio puede llegar a ser su soberano”.

(Xavier Moreno Lara es periodista, escritor y filósofo).

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El prestigioso periodista, filósofo y escritor Xavier Moreno Lara, nuevo colaborador de nuestro periódico

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