Se busca a estos crueles asesinos de mujeres y niños

Hay que hallarlos dondequiera que se escondan y ponerlos a disposición de la Corte Penal Internacional

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Las imágenes recientemente difundidas por Internet del brutal asesinato de dos mujeres con sus hijos menores, uno de ellos, un bebé, a manos presuntamente de soldados cameruneses –hechos que no son un caso aislado ni en este país, ni en África, ni en muchos lugares del mundo- pone de manifiesto la impunidad con que se mueven los asesinos, el riesgo al que están expuestos los más débiles e indefensos en este y en todos los conflictos, y la hipocresía de la comunidad internacional y de numerosos políticos, que –si no hay petróleo al medio- solo se limitan a hacer declaraciones condenatorias.

Estas imágenes, cuya veracidad hemos comprobado, hieren la conciencia de cualquier persona decente. Fueron tomadas a principios de este mes de julio, al parecer en Camerún. En ellas se ve cómo un grupo de bestias armados con fusiles de asalto, algunos uniformados y otros vestidos de civil –todos ellos, hombres-, conducen, entre golpes y vejaciones, a dos mujeres con sus niños, uno de ellos un bebé que la madre lleva a la espalda, hasta un lugar donde los cuatro son masacrados a tiros.


Estas imágenes terribles no pueden ser hurtadas a los ojos de cierta cómoda ciudadanía y de ciertos gobernantes indiferentes.


En el espeluznante recorrido, el animal de uniforme que precede al grupo hace incluso signos de victoria. A todos ellos, una docena de hombres, se les ve la cara perfectamente, por lo que el vídeo puede servir para su identificación. Una versión asegura que son soldados de Camerún reprimiendo a gente de Boko Haram. Otra versión dice que los asesinos son miembros de Boko Haram. A los efectos de lo que debe hacerse, da igual la filiación de estos delincuentes de lesa humanidad. Todos ellos son hombres que, por iniciativa propia u obedeciendo órdenes, han cometido estos crímenes atroces, que seguramente no serán los primeros, ni serán los últimos. Todos ellos tienen nombre y domicilio o un lugar donde ser localizados. Incluso algunos de ellos pueden llegar algún día a nuestras fronteras buscando refugio.

Publicamos este vídeo para instar a las autoridades españolas e internacionales, a abrir una causa penal internacional contra estos bestias y a promover su localización y detención. Si son soldados cameruneses, será todavía más fácil localizarles. Y si Camerún se negase a entregarlos, hay mil formas de presionar a ese país para que se haga justicia.

Buscamos a estos asesinos y tenemos que encontrarles entre todos. La Fiscalía y la Justicia española están obligadas moralmente a abrir una causa ante pruebas tan  irrefutables, que entran de lleno en la acción que se espera de la justicia universal.