Presidente Sánchez, “memento mori”

Los ciudadanos quieren -queremos- que el General Victorioso de turno no olvide que es mortal, transitorio…

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Pedro, recuerda que eres mortal. PROPRONews
Pedro, recuerda que eres mortal. PROPRONews

Hay unas líneas rojas que frenarían al más ingenuo pero que Sánchez prefiere no ver ni sentir, envuelto como camina en un boato mediático que proclama a la par su grandeza y la estupidez de sus rivales. Esta realidad me ha hecho evocar la costumbre romana de premiar a sus generales victoriosos con la solemne ceremonia de un triunfo que destacase sus victorias y conquistas. Pero a su vera iba un esclavo que le repetía al oído: memento mori, “recuerda que eres mortal”.

Xavier Moreno Lara
Xavier Moreno Lara

De todos es conocido que los “actos fallidos” obedecen a un fondo que los explica: pueden ser equivocaciones en la forma, pero no en su contenido. Porque esas acciones ponen de relieve que el sujeto muestra, como trasfondo de ese error aparente, cuál es su manera de pensar y cuáles son sus intenciones. Así las cosas, me pregunto qué escondía aquel acto fallido por el que el Presidente Sánchez y su esposa, al ser recibidos por los monarcas en la pasada Pascua Militar, se saltaron el protocolo para igualarse con los reyes. Fue, en sí mismo, un pequeño traspiés de apenas unos segundos, pero la imagen tenía un valor mediático que las cámaras se encargaron de ofrecer repetidamente desde todos los ángulos.

Quienes insistieron en los medios de mayor alcance en que fuera conocido y notorio ese fallo protocolario, estaban sobredimensionando un error muy previsible e irrelevante. O quizás les traicionaba -volvemos al acto fallido- el deseo de denuncia del estilo de protagonismo con notoriedad de un Presidente que apuesta por dar brillo y altura a sus movimientos. Brillo con el que, a lo que parece, busca un aval para justificar que no cumple su primera promesa: convocar unas elecciones una vez instalado en el poder por una moción de censura que era no solo legal sino también oportuna.


¿Le está saliendo bien al Presidente Sánchez el grandioso desfile con el que tiene previsto lograr la permanencia en el Poder?


Después se han puesto de relieve estilo y formas de gobernar más o menos relacionadas con el fondo de la cuestión. Coger un avión o un helicóptero para viajes que podían hacerse por medios convencionales es una menudencia. Sobre todo cuando vemos cómo Sánchez ha apostado por viajes y encuentros con mandatarios y jefes de Estado, que no dejan de sugerir un equívoco sobre quien tiene la representación suprema de nuestra nación. Si esos viajes buscaban eclipsar a los que son competencia del jefe del Estado superan mucho una simple metedura de pata protocolaria.

Forman parte de una galaxia de operaciones destinadas a proclamar la excelencia de un jefe de Gobierno cuyo acceso al poder no fue algo ocasional sino la oportuna respuesta a las necesidades de nuestra Nación. Necesidades de imagen como las novedades en el Consejo de ministros y ministras, o la promesa de dar por cerrado en pocas semanas la sinrazón de que un dictador conserve el monumento tan mal concebido para cerrar los dramas de la Guerra Civil. Aunque su envite más arriesgado le está obligando a difíciles equilibrios en la valoración del procés como rebelión de sus líderes, cuyos votos necesita para sacar adelante unos presupuestos que, además de mostrar su apuesta por una economía mejor distribuida, le brindarían la oportunidad de retrasar las elecciones…

LOS RIESGOS DE UN DESFILE ENTRE ADULADORES

Aquí está encontrando unas líneas rojas que frenarían al más ingenuo y que Sánchez prefiere no ver ni sentir, envuelto como camina en un boato mediático que proclama a la par su grandeza y la estupidez de sus rivales.

Esta realidad me ha hecho evocar la costumbre romana de premiar a sus generales victoriosos con la solemne ceremonia de un triunfo que destacase sus victorias y conquistas. El héroe, honrado por nobles y plebeyos, recorría las avenidas de la capital montado en su carro, tras reyes o guerreros cargados de cadenas, a quienes había derrotado. Roma se labraba con aquellas conquistas el título de Ciudad Eterna, de ella era la gloria. Y para que el general victorioso lo tuviera presente, en el carro iba a su vera un esclavo que, mientras mantenía sobre la cabeza del triunfador una corona de laurel, le repetía al oído: memento mori, acuérdate de que eres mortal.

¿Le está saliendo bien al Presidente Sánchez el grandioso desfile con el que tiene previsto lograr la permanencia en el Poder? ¿Están contentos sus aduladores mediáticos de la apuesta que han hecho en su favor? Hay mucho ruido en los artículos de opinión, en las tertulias, en los cauces virtuales. No es fácil deducir cuánto hay de fake news en lo que vemos y escuchamos.

Pero también se hace cada día más evidente que esos halagos multimediáticos son en su mayoría apoyos de forma tan volátiles como la Nube en la que se enraízan. Los datos y verdades de fondo los ponen los ciudadanos, que también están cogiendo el gusto a ocupar calles y avenidas para crear o destronar liderazgos. Y es evidente que, en medio de esta feria mediática, quienes sienten y se califican, ante todo, con el título de Ciudadanos, no están compartiendo el entusiasmo que intentan provocar las encuestas del CIS. Convocados a las urnas una parte significativa de ellos, han puesto con toda claridad en evidencia que quieren algo más que un desfile del General Sánchez y su cohorte mediática, y que no se van a engañar por esa fuga hacia delante a la que apunta el camino de los Decretos Leyes.

Quieren -y me uno a ellos- que el General Victorioso de turno no olvide que es mortal, transitorio… Y que, en consecuencia, si no quiere ser fugaz, debe respetar las Leyes que hacen sagrada a una Nación como la nuestra.

(Xavier Moreno Lara es periodista, escritor y filósofo).

SOBRE EL AUTOR

El prestigioso periodista, filósofo y escritor Xavier Moreno Lara, nuevo colaborador de nuestro periódico

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