Periódicos proxenetas: llegan las primeras denuncias a PROPRONews

Lectores de diversas regiones españolas nos envían las primeras fotos de periódicos con anuncios de prostitución

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Los periódicos que aceptan anuncios de prostitución son cómplices de la explotación de tantas mujeres. RTVE
Los periódicos que aceptan anuncios de prostitución son cómplices de la explotación de tantas mujeres. RTVE

La campaña que ha iniciado PROPRONews contra la publicación de anuncios de prostitución en prensa –práctica que convierte de facto a estos medios en periódicos proxenetas-, ha empezado a recibir respuesta de los lectores. Nos han llegado ya denuncias de estos anuncios desde diversas regiones españolas que iremos publicando en días sucesivos, las dos primeras, curiosamente, desde Cataluña y Extremadura.

Los medios periodísticos españoles en su práctica totalidad venían publicando a diario, desde hace décadas, páginas enteras de anuncios por palabras y reclamos diversos de prostitución. Algunos de ellos han dejado de hacerlo en los últimos años y otros, pocos, los más responsables y solidarios, renunciaron desde el principio a los ingresos de esa publicidad infame. Incluso hay algún caso, como EL PAÍS, que publicó la noticia de que abandonaba esta práctica degradante, impropia de un medio de comunicación.


“La gran mayoría de las mujeres que ofrecen servicios sexuales lo hacen esclavizadas” (EL PAÍS).


Ellos los llaman “anuncios de contactos”, eufemismo con el que tapan su mala conciencia los directores y responsables de los medios, dado que, en realidad, se trata de anuncios de prostitución pura y dura, anuncios con un marcado lenguaje pornográfico y que, en no pocos casos, responden a las actividades de mafias y proxenetas dedicadas a la trata de personas y a la explotación sexual sobre todo de mujeres, incluidas menores de edad.

EL PAÍS RENUNCIA

El 22 de julio de 2017, con evidente retraso para lo que se espera de un medio que presume de convicciones éticas y que publica con frecuencia reportajes y artículos contra la trata de personas, EL PAÍS publicaba una breve nota informativa de su tardía decisión; apenas medio centenar de líneas en la mitad inferior de la página 22, es decir, en uno de los espacios menos visibles del periódico, como si a sus responsables les diera vergüenza de ello. El titular de la nota era “EL PAÍS deja de publicar anuncios de contactos”.

Página de un día cualquiera de La Vanguardia con anuncios de prostitución.
Página de un día cualquiera de La Vanguardia con anuncios de prostitución.

La perversión del lenguaje llega a este punto. Porque el “contacto” solo es posible entre personas en situación de igualdad y, evidentemente, la mujer que vende su cuerpo, sobre todo si lo hace forzada por mafias y proxenetas, está en clara inferioridad respecto del que paga. La información de dicho periódico empezaba diciendo que “los llamados anuncios de relax no se publican en ninguna de las ediciones de EL PAÍS desde el pasado 15 de julio”. Otra vez el lenguaje equívoco. ¡Relax! ¿Relax para quién? Desde luego para la mujer explotada sexualmente, no. Pero es que así, con las medias verdades de un lenguaje disfrazado se tapaba la vergüenza de que un periódico serio publicase y se lucrase durante años de ese tipo de anuncios sin ningún rubor.

La hipocresía de EL PAÍS, seguía quedando de manifiesto desde el segundo párrafo, al decir que “esta decisión del periódico está motivada por un profundo debate interno, en el que han tenido un gran peso las opiniones de nuestros lectores, quienes a través de las cartas al director, la figura del defensor del lector y los comentarios en noticias y redes sociales, han transmitido repetidamente su rechazo a este tipo de anuncios”. De modo, cabe entender, que, sin el rechazo expreso de los lectores (rechazo al que no se hizo caso durante muchos años) dicho medio podría haber seguido con esa práctica.

COHERENCIA EDITORIAL

Luego la información llegaba al meollo del asunto: “la coherencia editorial”. Porque, evidentemente, la publicación de anuncios de prostitución no se compadece con la defensa de la dignidad de la mujer y contra la trata de personas que el medio decía practicar. Lo extraño es que haya tardado tantos años en darse cuenta de esa contradicción.


EL PAÍS renunció públicamente, con una explicación más bien hipócrita, a admitir este tipo de anuncios en el verano de 2017.


De la gravedad de la situación de la trata en España, la misma nota de EL PAÍS justificativa de su renuncia a los anuncios de prostitución –y, todo hay que decirlo, cuando ya el volumen de este tipo de anuncios de pago había disminuido mucho, por la competencia de la publicidad gratuita en las redes sociales- informaba de que solo entre 2012 y 2016 habían sido rescatadas en nuestro país 4.300 víctimas de explotación sexual. La nota terminaba afirmando que “la gran mayoría de las mujeres que ofrecen servicios sexuales lo hacen esclavizadas”.

Pero este hecho espeluznante –la situación de esclavitud en que viven esas mujeres- no disuade, en cambio, a otros medios de comunicación españoles, que siguen publicando anuncios de prostitución, porque, entre preservar la dignidad y libertad de las personas, no contribuyendo con la pasiva complicidad de su interés económico a la perpetuación de ese negocio infame, y su cuenta de resultados, optan, evidentemente, por esta última.

El País renunció recientemente a financiarse con anuncios de prostitución, como informa en este suelto.
El País renunció recientemente a financiarse con anuncios de prostitución, como informa en este suelto.

Días después de la decisión de EL PAÍS, la Defensora del Lector de dicho medio, Lola Galán, publicaba una pieza en la que reflejaba, de nuevo la enorme contradicción señalada: “Hace años que EL PAÍS denuncia en reportajes, informaciones y editoriales la trata de personas con fines de explotación sexual. Y cada serie de reportajes sobre el tema ha provocado protestas de lectores que argumentaban, con razón, lo incoherente de denunciar estas prácticas y dar cabida al mismo tiempo en nuestras páginas a anuncios de servicios sexuales”.

La nota de la Defensora del Lector termina, pese a todo, con una excusa bien hipócrita también: “Pero hay que comprender que los cambios requieren tiempo y que prescindir de una fuente de ingresos publicitarios en tiempos de crisis económica como la que afecta desde hace tiempo a los medios de comunicación, no es una medida fácil de tomar”.


Numerosos periódicos españoles se lucran todavía de la explotación sexual de mujeres.


Desde luego que no. Muchos medios españoles, entre la ética y la infamia, entre la coherencia editorial y la cuenta de resultados, siguen optando por esta última. Por eso PROPRONews, un medio en lucha decidida contra los abusos del patriarcado, contra el machismo y contra la trata y explotación sexual de personas, inició el pasado 25 de enero una campaña nacional para convencer a los restantes medios de que dejen de publicar anuncios de prostitución. Para ello hemos requerido públicamente la colaboración de nuestros lectores, a fin de que nos envíen fotografías de las cabeceras y de las páginas de anuncios de prostitución de los periódicos de sus respectivas ciudades. Y ya están respondiendo desde diferentes regiones españolas.

Curiosamente, entre las primeras desde las que nos han llegado dichas denuncias están Cataluña y Extremadura, es decir, la comunidad más rica y la más pobre de España, lo que quiere decir que esta práctica está arraigada en todos los territorios del Estado y en todas las sociedades, al margen de su nivel social y cultural y de su grado de desarrollo. En informaciones sucesivas iremos publicando, medio por medio, las denuncias que nos llegan.

Entre las primeras entidades en adherirse a esta iniciativa de PROPRONews figura la Plataforma Mujeres por la Igualdad (PMPI) de Cáceres.

CAMPAÑA DE PROPRONEWS CONTRA LA PUBLICIDAD DE PROSTITUCIÓN EN LOS MEDIOS

Si usted, lector y lectora de PROPRONEWS, quiere participar en esta campaña para erradicar la publicidad de prostitución de los medios informativos españoles, puede hacer lo siguiente:

1.- MIRAR el periódico o la publicación de su ciudad y comprobar si incluye anuncios de prostitución.

2.- FOTOGRAFIAR con su teléfono móvil la portada de dicho medio y la página dedicada a ese tipo de publicidad.

3.- ENVIAR ambas fotografías a propronews.web@gmail.com, haciendo constar el nombre del medio y la ciudad donde se publica. No es necesario que se identifique el comunicante si no lo desea. En cualquier caso, puede denunciar o comentar cualquier otra cuestión relacionada con el asunto.

4.- ADHERIRSE a nuestra campaña, tanto si se trata de un particular como de un colectivo.

Por nuestra parte, garantizamos la máxima confidencialidad cuando así se nos solicite expresamente y prometemos publicar todas las denuncias que nos lleguen.