Pedro Sánchez se equivoca de estrategia

Amagar con querellas a medios de comunicación por informaciones probablemente defendibles es estéril y contraproducente para el interesado

427
Pedro Sánchez, aquí, en un mitin en Sevilla, tiene que volver a conectar con la ciudadanía. J.M. PAGADOR
Pedro Sánchez, aquí, en un mitin en Sevilla, tiene que volver a conectar con la ciudadanía. J.M. PAGADOR

El anuncio de Pedro Sánchez de interponer posibles querellas contra los medios que han publicado que su tesis doctoral incluía plagios es la peor decisión que el presidente podía tomar en estas circunstancias. La reunión mantenida al efecto en Moncloa con su asesor Iván Redondo pone de manifiesto el nefasto asesoramiento de este, que, si no es él quien le ha animado a semejante anuncio, tenía que haberle hecho desistir de hacerlo. Amagar con querellas a medios de comunicación por informaciones fácilmente defendibles en los tribunales es siempre estéril y contraproducente para el gobernante presunto querellante, porque, si al final desiste de querellarse, queda fatal, y si, por el contrario, lo hace, querellas de este tipo las tiene perdidas de antemano.

Seguramente la tesis doctoral de Pedro Sánchez no es la mejor del mundo pero seguramente tampoco es la peor del mundo. Seguramente en torno a la tesis, a la composición del tribunal que la juzgó y al procedimiento seguido pueden surgir dudas razonables, que los medios han puesto de manifiesto unos más que otros. Seguramente la Universidad Camilo José Cela no es la mejor ni la más rigurosa universidad del mundo. Seguramente las dudas que puedan surgir en este asunto tanto pueden llevar a sospechas más o menos fundadas (o infundadas) de periodistas, como no conducir necesariamente a un escenario de fraude de la gravedad del que ABC, OKDiario, El Mundo, y otros, han querido trasladar a la opinión pública.


Si Iván Redondo no le aconsejó que anunciara esas querellas, debió disuadirle de hacerlo y evitarle el consiguiente ridículo.


Para mí, el escándalo sobre la tesis del presidente tiene desproporción en la forma en comparación con el fondo. Es posible, repetimos, que dicha tesis sea criticable por diversos conceptos, entre ellos, que las citas de otros autores no entrecomilladas puedan considerarse como plagio. Pero también es cierto que este es un asunto menor y que, en efecto, la oposición y ciertos medios lo están utilizando como instrumento para tumbar al Gobierno, como se ha quejado la ministra portavoz, que al parecer tampoco recuerda que los medios y una moción de censura tumbaron al Gobierno anterior hace poco más de tres meses.

El problema, a mi juicio, no es la propia tesis en sí –leída, calificada, publicada, sometida a escrutinio público y susceptible de errores, como todo lo humano-, sino la reacción del presidente y del Gobierno al convertir la controversia prácticamente en un grave asunto de Estado. No lo es, en absoluto. Se trata tan solo de un rifirrafe normal en el juego democrático entre gobernantes, medios informativos y oposición.

Pero, para desgracia de Pedro Sánchez, a su lado tiene un asesor que asesora fatal. Yo no sé si la decisión de anunciar querellas contra los medios críticos ha sido recomendada por Iván Redondo. No podemos contrastar estos detalles porque, después de haber recabado anteriormente información por escrito a la Presidencia del Gobierno sobre asuntos análogos y no haber recibido respuesta, hemos desistido de seguir haciéndolo. Pero lo que es evidente es que Iván Redondo no ha evitado que Pedro Sánchez hiciera semejante anuncio, como era su obligación y como le hubiera aconsejado cualquier asesor con sentido común.

Cualquier otro asesor de Pedro Sánchez con dos dedos de frente le hubiese dicho lo siguiente: “presi, está bien que mandes un escrito de rectificación a los medios, pero no anuncies querellas, por dos razones. Si después no la interpones, quedarás fatal y se entenderá que no te atreves a llevar el asunto a la Justicia y que, si no te atreves, será por algo. Y si la interpones, te aseguro que no la ganarás por un asunto como este, donde prima la libertad de información y de expresión y, en cambio, en el transcurso del procedimiento judicial seguirán saliendo a la luz otros detalles y cuestiones que al final no te favorecerán en nada”.

Lamentablemente, Pedro Sánchez se ha equivocado una vez más en una cuestión que esta vez sí le atañe a él personalmente, como se ha equivocado tantas veces en estos pocos más de 100 días de gobierno, en los que, justo es decirlo también, ha rectificado de inmediato (Màxim Huerta, ministra Montón, juez Llarena, bombas a Arabia Saudí, Valle de los Caídos…), y ya dice el refrán que rectificar es de sabios; aunque tampoco puede convertirse el error y la rectificación en una costumbre diaria. Pero la mayor equivocación es la del mal asesoramiento que tiene a su lado.

Con el escrito de réplica del presidente publicado ayer por los medios y con la tesis publicada y puesta a disposición de periodistas y opinión pública –mayor transparencia no cabe- era más que suficiente. Amenazar con querellas imposibles y, en todo caso, perdidas, no lleva a ningún lado. Este periodista recuerda las numerosas veces que fue amenazado con querellas por políticos y gobernantes de turno que, al final, no las interpusieron (no podían porque no tenían razón) o, si lo hicieron, las perdieron en los tribunales. Cuando un periodista profesional, experimentado, y con argumentos y pruebas en que basar su información, la publica, en el 99´9% de los casos ese es un asunto imposible de condenar por un tribunal de justicia.

Ahora, ante la amenaza de Pedro Sánchez de acciones legales, los medios concernidos no solo no han dado marcha atrás, sino que se han reafirmado en las informaciones publicadas e incluso han aportado datos y testimonios nuevos. ¿Qué va a hacer, pues el presidente, que dijo claramente que interpondría acciones legales si los medios no rectificaban? Ya le aseguro yo, amigo lector, amiga lectora, que el presidente no va a interponer querella ninguna, aun si los medios continúan publicando al respecto, salvo que le acusen de haber matado a Kennedy.

(José Mª Pagador es periodista y escritor, y fundador y director de PROPRONews).

MÁS SOBRE EL AUTOR

José Mª Pagador y Rosa Puch, casi 100 años de periodismo

OTRAS INFORMACIONES

Los peores 100 primeros días de gobierno de la democracia

Otra medida errática y unilateral del Gobierno pone en serio peligro el mercado saudí para las empresas españolas

El desmesurado e inadmisible protagonismo de Iván Redondo en la gira latinoamericana de Pedro Sánchez levanta ampollas en el PSOE

La maldición de Iván Redondo

Cifras que prueban “la maldición” de Iván Redondo