Neymar: “Eu também queria ser independente”

Declaraciones exclusivas del astro brasileño a PROPRONEWS

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De esta guisa nos recibió Neymar en París.
De esta guisa nos recibió Neymar en París.

En sus primeras declaraciones exclusivas a un medio español, Neymar ha justificado su huida del Barcelona diciendo que él tambièn quería ser independiente. “No puedo comprender que un club que promueve el independentismo de Cataluña fuese tan cicatero con los jugadores que queremos independizarnos de él”, ha dicho. El jugador confiesa que se ha ido porque el clima era asfixiante.

Joan Picardet (enviado especial París)

En un lujoso salón del muy lujoso hotel de París donde nos recibe, y antes de que le hagamos ninguna pregunta, Neymar hace un repaso de los jugadores del F. C. Barcelona según la nacionalidad, siguiendo sin equivocarse una alineación que se sabe de memoria. “É um escândalo –asegura, expresándose en brasileiro y en español-. Empezando por el portero, Ter-Stegen es alemán; Rakitic, croata; Denis Suárez, gallego; Arda Turan, turco; Iniesta, castellano-manchego; Luis Suárez, uruguayo; Messi, argentino; Rafinha, brasileiro como eu; Cillessen, holandés; Mascherano, italo-argentino; Digne, francés; André Gomes, portugués; Umtiti, camerunés; Semedo, portugués; Marlon Santos, também brasileiro; Vermaelen, belga; Munir, madrileño; Douglas Pereira, tambén brasileiro. Y si falamos do quadro técnico, Valverde, el entrenador, es extremeño y Aspiazu, el segundo entrenador, es vasco. Es decir, los catalanes son cuatro gatos en el equipo”.

PREGUNTA.- Pare, pare, señor Neymar, que se dispara usted y eso no es bueno.

RESPUESTA.- Es que estoy muito indignado.

P.- ¿Pero por qué? ¿Acaso no va ganar usted una pasta gansa en el PSG o el suyo no es el fichaje más caro de la historia?

R.- Eu no falo de dinheiro. A mí el dinero me sobra. El problema no es ese. El problema es que el club nos obligaba a cosas que no estaban en contrato. Por ejemplo, a estar calladitos cuando Bartomeu y la directiva se proclamaban independentistas. ¡Pero independentistas de qué! Pero si España ya es un pequeño país en el mundo; no como Francia, que hasta tiene bombas nucleares. Y si España es pequeña, imagínate cómo es Cataluña. Total, que siendo no catalanes la inmensa mayoría de los jugadores, nos obligaban a todos a seguir ese rollo inaceptable. Es como si los cuatro jugadores brasileños nos hubiésemos querido independizar del equipo. ¿Hubiese estado bien eso?

“El Barça es un club independentista donde solo juegan cuatro catalanes”

P.- ¿Y por eso se ha ido usted?

R.- Claro, chico. Imagínate. Yo iba a jugar y me gustaba ver los colores de mi equipo en las gradas. Pero los directivos y no sé quiénes más daban la orden y todo se llenaba de esteladas, ¡que fíjate lo que me importará a mí la estelada, que ni siquiera sé lo que es! Pero eso no era lo peor.

P.- ¿Ah, no?

R.- No. Por ejemplo, ponían Els Segadors en la megafonía del Nou Camp y nos obligaban a los jugadores a permanecer en posición de firmes hasta que terminaba. A mí que me pongan una bossa, o una lambada, y se dejen de historias. ¿Por qué mezclan la política con el fútbol? Es ridículo.

PIQUÉ NO ENTIENDE

P.- ¿Está usted satisfecho de la postura del club con su salida?

R.- ¡Pero tú eres tonto o qué, meu rapaz! ¡Cómo voy a estar satisfecho, si me han estado martirizando noche y día! Y luego ese bobo de Piqué, que le dices “me voy” y entiende “no me voy”. Y le repito “no me quedo” y entiende “me quedo”. Y conste que se lo dije en brasileiro, en español y en inglés. Claro, a lo mejor fue porque no se lo dije en catalán. Es que yo catalán no he aprendido, porque tenía otras cosas que hacer y eso está bien si te vas a quedar a vivir allí y no vas a salir nunca, pero, si no, ¡para qué! Un día pregunté cuántas personas hablan catalán en el mundo. Al principio se quedaron callados y luego me lo dijeron al oído. No repito la cifra aquí para no echar leña al fuego. Y ya estoy hablando de más. Verás cómo se van a poner con estas declaraciones. Dirán que es un ultraje a la lengua catalana y a los símbolos nacionales de Cataluña y demás. ¡Pero si lo nuestro solo es fútbol, meu Dios!

P.- Sin embargo, al final lo ha conseguido.

R.- ¿El qué?

P.- Marcharse.

R.- ¡Hombre, estaría bueno! ¡Uffff! ¡Trabalhinho me ha costado! O sea, que ellos quieren ser independientes, empezando por Bartomeu y terminando por Puigdemont, y trataron de impedir que yo lo fuese. Por eso me he ido. Porque la cosa es para todos o para nadie. Si ellos quieren una Cataluña catalana, incluido el Barça, que Puigdemont, Romeva, Oriol Junqueras y compañía se pongan a dieta de adelgazamiento y se apunten al equipo. Que tomen ejemplo de los vascos y defiendan ellos los colores. Ahí tienen al Athlétic, cuyos jugadores son todos de la cantera y, a pesar de eso, de independencia no dicen ni mú. ¡Es que eso no se lleva en el siglo XXI, meu Dios!

P.- ¿Y cómo se lo ha tomado el club al final?

R.- É muito gracioso. Se hacían los cabreados y tal durante cuarenta y ocho horas, hasta que llegaron mis abogados y soltaron los doscientos veintidós millones de euros. Ahí les volvieron las sonrisas. Bartomeu y los suyos, muy catalanes ellos, creyeron que no íbamos a poder. Pero cuando pudimos, muy catalanes ellos otra vez, dijeron, “la pela es la pela”, y agarraron el dinero y asunto cerrado.

P.- ¿Es usted más feliz ahora?

R.- Muchísimo más. Mire, en Francia no se dan estas cosas catetas de aquí, de un club de fútbol haciendo política, ni de una región del país que se quiere independizar no se sabe bien para qué, si no es para lavar los trapos sucios de los Pujol y compañía, y conste que no me refiero a mi admirado Carles.

P.- ¿Alguna cosa más?

R.- ¡Hombre, que hasta los patrocinadores del Barça son también de fuera, conho! Si tan catalanes son Bartomeu y sus adláteres, que se busquen patrocinios más coherentes, tipo Espetec Casa Tarradellas o Butifarras de Calaf o cava Freixenet. Claro que a lo mejor a estos fabricantes, que tienen la mayoría de sus clientes fuera de Cataluña, no les interesa. Y lo digo con todos mis respetos para esas marcas, ¿eh?

P.- Por cierto, ¿se ha despedido usted de Piqué?

R.- ¡Oh, sí! Le he dicho, “adéu”, una de las pocas cosas que sé decir en catalán.

P.- ¿Y qué le ha respondido él?

R.- Ha puesto cara de sorpresa y ha dicho: “¿Andreu? ¿Qué Andreu?”