La sospechosa querencia del ministro Zoido por Andalucía

Hoy ha aprovechado la desaparición del niño de Almería para viajar otra vez a su tierra

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¿Qué pinta Zoido en Almería? ANTENA 3
¿Qué pinta Zoido en Almería? ANTENA 3

Sabido es que el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, aprovecha cualquier pretexto entre semana para viajar a Andalucía e intentar  combinar la visita oficial con algún festivo o puente, para pasar dos o tres días en Sevilla –donde tiene su domicilio familiar-, cosa que ocurre con demasiada frecuencia para lo que se le exige al responsable de la seguridad del Estado, que no debería moverse de Madrid. Hoy, con la excusa del niño desaparecido en Almería ha vuelto a hacerlo y el subconsciente le ha traicionado clamorosamente.

En Asturias han desaparecido en los últimos días tres mujeres, el cadáver de una de las cuales ha sido encontrado en un embalse, pero esta coincidencia de desapariciones con resultado de muerte en uno de los casos, que está causando una gran alarma social en dicha comunidad, no ha merecido la visita del ministro Zoido “para conocer el estado de la investigación”. Tampoco fue nunca por esta causa a Galicia, o a Extremadura, o a otras regiones donde ha habido desapariciones sonadas, muchas de las cuales están todavía sin resolver a pesar del tiempo transcurrido. ¿Por qué no lo ha hecho en estos casos? La respuesta es sencilla. Porque esas regiones no son Andalucía, y él tiene una querencia especial por esa tierra donde ha vivido casi siempre y donde tiene –en Sevilla- su domicilio familiar.


En Asturias, con tres mujeres desaparecidas y una de ellas hallada muerta, no se ha dignado a poner el pie.


Es vox populi que Juan Ignacio Zoido aprovecha cualquier excusa para desplazarse a Andalucía haciendo creer que va en viaje oficial, en ocasiones mejor si es un viernes o un lunes, para pasar el fin de semana completo en Sevilla. Le sirve cualquier pretexto y muchas veces ni siquiera necesita ninguno. Con motivo del caos circulatorio de principios de enero, tanto él como el director general de Tráfico, el también ínclito Gregorio Serrano, se encontraban plácidamente en Sevilla el mismo fin de semana que la nieve atrapó durante toda la noche a millares de conductores y familias en las carreteras principalmente de Madrid.

Hoy, miércoles, imaginamos que porque todo un ministro del Interior no tendrá otra cosa mejor que hacer en su puesto de trabajo, Zoido ha tenido la ocurrencia de viajar a Almería “para conocer el estado de la investigación” sobre la desaparición del niño Gabriel Cruz, como si eso no pudiera hacerlo, descolgando un simple teléfono desde su despacho de Madrid. La excusa de visitar a los padres de este niño no se sostiene, porque consolar a los ciudadanos no es una tarea del ministro del Interior –para eso hay otro personal especializado- y porque eso representaría un agravio comparativo a las familias de los numerosos desaparecidos que hay actualmente en España, más de 6.000, a cuyos familiares no visita ni puede visitar el ministro –ni es ese su trabajo- por razones obvias.

BOCHORNOSA COMPARECENCIA

La comparecencia del ministro ante los medios de comunicación para justificar su presencia en Almería ha sido bochornosa, no solo por su habitual pobreza dialéctica, sino porque cuando no hay argumentos para justificar una acción se cae en el ridículo de argumentar lo injustificable y porque un lapsus linguae puede dejarte en evidencia. Después de decir que el Centro Nacional de Desaparecidos se encuentra en Madrid –una obviedad-, el ministro Zoido, en un alarde de agudeza, con una sonrisa embarazada de su propia incongruencia dijo: “pero yo me encuentro hoy aquí, como ustedes… (dudas)… pueden… (dudas)… atestiguar”. Y redondeó la faena diciendo que había “venido a Sevilla” (tardó unos segundos en corregir) “perdón, a Almería”, quedando en evidencia por esta ilustrativa traición de su sevillanísimo subconsciente.

Ante nuestra sospecha de que esa metedura de pata desvelase involuntariamente la intención del ministro de permanecer en Andalucía y/o en Sevilla hasta el lunes próximo –esperemos que no, habida cuenta, por ejemplo, de que mañana está convocada la gran huelga feminista y eso requiere, como en el caso de cualquier huelga, una atención del ministro desde su despacho oficial en Madrid-, a continuación de escuchar tales declaraciones, desde PROPRONews nos pusimos en contacto telefónico con la oficina de prensa de la Delegación del Gobierno en Andalucía, para preguntar si Zoido iba a continuar viaje por dicha comunidad después de su visita a Almería y si iba a ir a Sevilla, o iba a regresar directamente a Madrid, cosa que la periodista que nos atendió dijo desconocer.

Igualmente, telefoneamos al Ministerio del Interior, para hablar con el gabinete del ministro o con su oficina de comunicación, pero tuvimos que desistir después de varias llamadas sin que nadie atendiera al teléfono. De cualquier modo, los hechos son elocuentes. El ministro viaja cada vez que puede, y con cualquier excusa, a Andalucía, por cuestiones o en condiciones similares a lo que sucede en otras comunidades autónomas por las que, sin embargo, casi nunca aparece. Una curiosa y sospechosa querencia de Zoido por la tierra y por la ciudad donde tiene domicilio y holganza.