La nevada de hoy reedita el colaPPso

La inePPtitud del Gobierno, y no la nieve, paraliza al país

243
Barajas, cerrado durante horas. RTVE
Barajas, cerrado durante horas. RTVE

El caos reina hoy en buena parte de España, sobre todo donde el Gobierno y las autonomías del PP tienen encomendada la seguridad y operatividad de las carreteras y los aeropuertos. Mientras que en regiones con mayor abundancia y frecuencia de nieve, como Navarra o Asturias, las incidencias son menores, el centro del país y en especial Madrid, quedaba colapsado, con el aeropuerto de Barajas, además, prácticamente inoperativo durante horas. De nuevo una nevada más que previsible ha sembrado el caos en toda España por la ineptitud de este Gobierno.

Apenas ha transcurrido un mes desde el colapso del día de Reyes, que dejó atrapadas por la nieve durante horas a millares de familias en las carreteras españolas, cuando se reproducen todos los fallos, y esta vez agravados, si es que eso era posible, con numerosas autopistas, autovías y carreteras cortadas, millares de vehículos inmovilizados por la nieve, ciudades con el parque móvil particular atrapado en una inmensa trampa blanca, y hasta aeropuertos de la importancia del de Barajas, inoperativo durante horas por una incidencia que era más que previsible, pero en el que no se podía tomar tierra ni despegar porque las pistas estaban saturadas de nieve, como si hoy en día no existiesen medios técnicos para mitigar este tipo de problemas. Unos problemas que en países mucho más fríos que el nuestro no tienen estos efectos de paralización general.


Con temporales peores, los países del centro y norte de Europa siguen funcionando satisfactoriamente.


Barajas comunicó a Eurocontrol que había declarado el “rate O”, es decir, el cierre práctico, dado que, bajo esa alerta, ya no se admite la llegada ni la salida de ningún avión. La medida, según la autoridad aeroportuaria, había sido tomada para facilitar la aplicación de sal y la retirada de nieve de las pistas, en una operación que se reveló totalmente insuficiente, dadas las numerosas cancelaciones y los retrasos originados, en medio de las protestas de numerosos pasajeros atrapados o desviados.

La pantomima del director general de Tráfico, haciendo como que coordina. RTVE
La pantomima del director general de Tráfico, haciendo como que coordina. RTVE

El ministro de Fomento convocó de inmediato un gabinete de crisis que bien podía haber funcionado en días anteriores, dadas las anunciadas previsiones meteorológicas, para haber tomado medidas por anticipado y no cuando el problema ya se había consumado. La reunión del ministro con los presidentes de Aena, Renfe y Adif, y con altos cargos de su departamento –un gabinete de relumbrón, más propagandístico que otra cosa, pues, a efectos prácticos, lo que cuenta en estos casos es la acción de los técnicos-, solo pudo constatar que el desastre se había vuelto a consumar y que las medidas “preventivas” llegaban demasiado tarde.

LA PANTOMIMA DEL DIRECTOR DE TRÁFICO

Pero lo que ha terminado de indignar a muchos ciudadanos y ha motivado incontables críticas en las redes, así como una rechifla general, según ha podido constatar este periódico, ha sido la comedia del inefable director general de Tráfico, Gregorio Serrano López, instalado en mangas de camisa en la sala de control del Centro de Gestión del Tráfico de Madrid (uno de los siete que tiene la institución en toda España, aunque este es el central y el mayor), armado con un talkie, tratando de hacer creer a la ciudadanía que estaba dirigiendo un operativo que, por otra parte, y a pesar de la profesionalidad de la Guardia Civil de Tráfico, bomberos, quitanieves, etc., ha vuelto a fallar estrepitosamente, generando un colapso en carreteras y ciudades mayor que el anterior.

Colapso general en casi todo el país. RTVE
Colapso general en casi todo el país. RTVE

Gregorio Serrano, cuya experiencia de gestión de un organismo público se limita a poco más que una concejalía del Ayuntamiento de Sevilla donde tenía atribuida la gestión de las Fiestas Mayores, entre otras funciones que nada tienen que ver con el tráfico, y cuyo único mérito a efectos de su nombramiento es su amistad y afinidad de aficiones con el ministro Zoido –otro que tal baila- ha vuelto a demostrar que no está preparado para una misión tan profesional y delicada.

Las imágenes de Gori –como le conocen los sevillanos- en mangas de camisa y con el talkie en la mano han salido en todas las televisiones, convocadas muy oportunamente por el señor Serrano o distribuidas por él, para hacer creer que “estaba trabajando y tenía el control”, después de que el anterior desastre le pillase en Sevilla, donde tiene su domicilio y donde pasa más tiempo del debido en un hombre que tiene atribuida una responsabilidad tan enorme. “Un hombre como él, que carece de los mínimos conocimientos de gestión del tráfico, lo único que puede hacer en la sala de pantallas del Centro es incordiar y estorbar a los profesionales. La labor del director general no consiste en hacerse ver en el centro operativo, sino en permanecer en su despacho, atento a su labor diaria y a implementar las gestiones y medidas que en cada caso le propongan los técnicos”, dice una fuente bien informada relacionada con el departamento.

Convocar a las televisiones para esto es hacer la política del avestruz.
Convocar a las televisiones para esto es hacer la política del avestruz.

El caos de una simple nevada, por intensa que sea –en Europa las hay mucho peores y no pasa esto- y la pantomima de los dirigentes políticos responsables haciendo creer que “están trabajando”, dan una idea del concepto de gestión política que tiene el Gobierno del PP, cuya falta de previsión, improvisación e incapacidad para hacer frente al caos que su propia ineptitud provoca somete a cada poco a los ciudadanos a pruebas como la de hoy, inadmisibles en un país desarrollado. “El PP –dice la misma fuente- aplica esta política de esperar a que el desastre ocurra para empezar a tomar medidas, a toda la vida nacional, y la generalización de la corrupción y la debacle institucional de Cataluña son, aun en planos diferentes al caos de la jornada de hoy, otra prueba de eso”.

EL ÚLTIMO PRECEDENTE DEL CAOS DE HOY

Miles de personas atrapadas en la nieve por culpa de un Gobierno irresponsable