La lección portuguesa (1)

Portugal, un país centrado en lo importante

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Mario Centeno, nuevo presidente del Eurogrupo. RTVE.
Mario Centeno, nuevo presidente del Eurogrupo. RTVE.

El nombramiento del ministro portugués de finanzas, Mario Centeno, como presidente del Eurogrupo, tras su exitosa gestión de la crisis económica de su país, es otra prueba del gran momento que vive Portugal, tanto por su renacimiento interior como por su creciente influencia internacional. Los éxitos indiscutibles de Portugal son la consecuencia de que el país está centrado en lo importante.

Con la elección de Mario Centeno para este nuevo alto cargo europeo gané la apuesta –como antes la gané con la de Antonio Guterres para la ONU– a otros colegas periodistas españoles, con los que me jugué una cena a que los candidatos portugueses vencerían en ambos casos. Celebraremos la cena en un buen restaurante portugués entre los numerosos que conozco. Y no es que yo sea un vidente o un adivino.


La economía mejora, el país renace y la fecunda influencia portuguesa se extiende por el mundo.


Quien aprecia mínimamente el Portugal de siempre y está atento al Portugal de ahora, no puede tener dudas sobre sus posibilidades, dados su enorme acervo y capacidad, y la dimensión interna y externa del renacimiento que experimenta el país en casi todos los campos, del que la designación de Mario Centeno para presidir el influyente club que agrupa a los ministros de Economía y Finanzas de los diecinueve países de la Unión Monetaria, al Comisario Europeo de Economía y al presidente del Banco Central Europeo, no es más que otra prueba. No se trata de una designación a dedo, sino que al presidente lo eligen todos los países participantes, lo que da idea de la influencia creciente de Portugal en Europa y en el mundo.

Antonio Guterres, Secretario General de la ONU. RTVE
Antonio Guterres, Secretario General de la ONU. RTVE

El éxito de este país y de este hombre -que han superado la crisis económica interna de la manera más admirable, desde el consenso y aplicando políticas socialdemócratas, sin las nefastas consecuencias que las recetas ultraliberales de extrema austeridad han causado en España-, han propiciado este nuevo logro del savoir faire portugués. Frente a la candidatura de Centeno, estaba clarísimo que la del ministro español de Economía, Luis de Guindos, no tenía nada que hacer.

INFLUENCIA CRECIENTE

Pero el de Centeno no es un caso aislado. Por el contrario. La influencia creciente de Portugal en el mundo está cosechando en los últimos años logros destacados. Si otro portugués, José Manuel Durâo Barroso, fue presidente de la Comisión Europea durante diez años, hasta 2014, ocupando el cargo político más influyente de la Unión, con el ascenso de Antonio Guterres a la Secretaría General de la ONU a principios de este año, la política portuguesa alcanza una repercusión mundial indiscutible.

Lisboa, ciudad de moda en el mundo, capital de un país que triunfa. RTVE
Lisboa, ciudad de moda en el mundo, capital de un país que triunfa. RTVE

¿A qué se debe tamaño éxito? ¿Por qué esta influencia planetaria si Portugal no es ni el país más grande geográficamente, ni el más rico, ni el más poderoso desde el punto de vista geoestratégico o militar? La respuesta a esta cuestión es compleja. El asunto puede ser difícil de entender para quien no conoce la cultura portuguesa, no ha seguido su historia y no está al tanto de las virtudes que adornan el alma de este país, tan envidiable en tantos sentidos. Trataremos de explicarlo en siguientes artículos sobre este tema que publicaremos próximamente.

Antonio Costa, el primer ministro artífice de la recuperación. RTVE
Antonio Costa, el primer ministro artífice de la recuperación. RTVE

Pero los éxitos de Portugal no se circunscriben solo al campo de la política o la economía. Por citar dos logros recientes, recordemos el Campeonato de Europa de fútbol y el último Festival de Eurovisión, que ganó Salvador Sobral con la bellísima canción Amar pelos dois –que volvió a darle al certamen una altura que había perdido-, otra demostración de esa sensibilidad portuguesa única. Y lo mismo podemos decir en campos tan diversos como la arquitectura, el cine, las artes plásticas, las nuevas tecnologías, la innovación, el diseño, el urbanismo, la literatura o la ciencia.

Durâo Barroso, presidió la Comsión Europea durante diez años. RTVE
Durâo Barroso, presidió la Comsión Europea durante diez años. RTVE

Portugal combina una firme determinación de la voluntad –su historia es prueba de ello- con una gran capacidad de acuerdo, un civilizado respeto a las ideas del otro, una apacible suavidad en las formas, un sólido fondo nacional, un sano orgullo patriótico, un elaborado cosmopolitismo y una natural aptitud para la diplomacia. Posiblemente sea esta la fórmula de sus éxitos. Ajeno a separatismos internos y a antagonismos políticos estériles, Portugal es un país centrado en lo que verdaderamente importa. Por eso va viento en popa. Toda una lección para España.

(El autor dedica esta serie de artículos, con saudade deles, a sus queridos amigos Micaela Aidos, Alberto Laplaine Guimaraes y Jorge Passarinho y a sus familias).