La de hoy, una huelga justificadísima

Las mujeres y los hombres conscientes y solidarios decimos “¡BASTA!”

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Dale la vuelta.
Dale la vuelta.

Millones de mujeres de la mayoría de los países de los cinco continentes se sumarán hoy, Día Internacional de las Mujeres, a la Huelga Feminista del 8M y a las correspondientes manifestaciones, convocadas por numerosísimas organizaciones de todo el mundo de manera plural y transversal y con el apoyo y participación también de muchos hombres. Hoy es, sin duda, un día histórico en la lucha feminista, en la reivindicación de la igualdad de la mujer y en la batalla por la dignidad de los seres humanos, una de cuyas dos mitades ha estado secularmente marginada. Aunque muchos no se hayan dado cuenta y otros pretendan minimizarla e ignorarla, estamos asistiendo a una de las grandes revoluciones del siglo XXI. Y PROPRONews quiere contribuir a ella de manera consciente y activa. Esta es una huelga justificadísima.

Que la Huelga Feminista del 8M no guste a la derecha de nuestro país (ni al resto de los poderes oligárquicos internacionales), y que incluso destacadas mujeres de derechas que ostentan cargos políticos o puestos profesionales relevantes la hayan ridiculizado y condenado sin paliativos, es el mejor síntoma de su acierto y eficacia. Es precisamente la derecha que sostiene al entramado patriarcal del que se ha beneficiado siempre la oligarquía machista dominante, la primera que se siente amenazada por un movimiento que hace temblar los fundamentos del poder macho y del capital macho. La igualdad absoluta de la mujer y la equiparación de la mujer con el hombre en todo es un mal negocio para los todavía amos de este país y del mundo.


La oligarquía machista se siente amenazada por un movimiento que hace temblar los fundamentos del poder macho y del capital macho.


Este desprecio y este temor han hecho que los partidos de derecha de nuestro país, especialmente el PP, hayan acusado a Podemos, al PSOE, a otras organizaciones de izquierda y a los sindicatos de estar detrás de la Huelga Feminista, cuando la realidad es que la movilización ha sido convocada unánimemente por incontables organizaciones feministas e igualitarias de España y de todo el mundo, y que este movimiento viene de muy atrás y tiene un componente transversal que incluye a millones de mujeres –y también de hombres- de todas las ideologías, tendencias y creencias. Precisamente el PP vuelve a quedar retratado una vez más en lo que entiende que es para él la mujer, cuando considera que esta no es capaz de organizarse y convocar autónomamente una movilización como la de hoy y que necesita la tutela (patriarcal) de partidos y sindicatos.

TRES INJUSTICIAS HISTÓRICAS

El poder y la riqueza de los amos del mundo se basan históricamente en tres injusticias seculares:

1.- La sumisión y la explotación de las masas trabajadoras.

2.- La sumisión y la explotación de las mujeres.

3.- El dominio y la explotación del Tercer Mundo.

Esta enorme injusticia triple que determina la asfixiante desigualdad que aflige al mundo (masas empobrecidas frente a minorías multimillonarias; continentes y países esclavizados en sus habitantes y expoliados en sus tierras, recursos y materias primas; y una mayoría de mujeres sin derechos y discriminadas frente a la fuerza omnímoda de los machos con poder) intenta ser corregida desde hace siglos mediante los movimientos obreros y sindicales, y mediante la lucha antiimperialista y anticolonialista. En cambio, la lucha por la liberación y la igualdad de la mujer, como movimiento organizado, es mucho más reciente y, hasta la aparición relativamente nueva del feminismo, no ha tenido el instrumento social y político que la materializase.


Los periodistas y los intelectuales siguen utilizando eufemismos como “violencia de género” para nombrar el terrorismo machista.


El feminismo es a la mujer lo que el abolicionismo al esclavo, lo que el sindicalismo al trabajador y lo que el anticolonialismo al nativo. Es decir, no se trata de una entelequia filosófica, sino de la constatación de una realidad inaceptable y del instrumento para cambiarla.

La lucha de la mujer es, por eso, específica y distinta, pero está inserta también en las otras dos luchas, la de los trabajadores explotados y la de los países expoliados. Porque la mujer forma parte especial y triple (por su sometimiento conyugal y cultural, por su abusiva utilización doméstica y por su explotación y discriminación laboral) tanto de la masa trabajadora como de los países y continentes explotados por los oligarcas nacionales y mundiales. Es decir, la mujer es triplemente víctima histórica del orden patriarcal machista, capitalista e imperialista.

PATRIARCADO Y TERRORISMO MACHISTA

El instrumento de que se dotó el poder macho para mantener en el tiempo este estado de cosas es el patriarcado y la táctica empleada para asentarlo y ahogar la contestación femenina es el terrorismo machista, que no otra cosa es el machismo, brazo ejecutor del patriarcado. Pero el patriarcado es tan eficaz en la defensa del estatus de quienes se benefician de él que consigue manipular incluso el idioma, que es la forma primera de manipular la realidad. Por eso, incluso los periodistas y los intelectuales más conscientes siguen utilizando eufemismos tales como “violencia de género” o “muerta a manos de su pareja”, por citar dos ejemplos comunes y frecuentes, cuando la realidad es que hay que calificar este fenómeno como “terrorismo machista” y decir “asesinada” sin ambages.

De modo que el ámbito histórico del fenómeno opresor de la mujer que representa el patriarcado; su aplicación práctica y efectiva a través de la segregación y la desigualdad seculares de la mujer; su implantación incontestada durante siglos en las sociedades de todo el mundo; el disfraz semántico utilizado para minimizar el verdadero alcance significativo de ese abuso y la manipulación de la realidad que todo ello ha logrado, haciendo ver como cosa normal que la mujer ha de estar doblegada y sometida al hombre, ha mantenido hasta bien entrado ya el siglo XXI un estado de cosas por completo inaceptable, que en otros ámbitos de la sociedad y de la vida hace tiempo que ha prescrito. Si la institución de la esclavitud persistiera legalmente en nuestros días (todavía está vigente, por desgracia, en muchas sociedades de manera solapada), habría una verdadera batalla mundial por su abolición. Pues la discriminación, la explotación y el abuso de poder sobre la mujer es equivalente y, por eso, del mismo modo que surgió en su día la revolución del abolicionismo, alcanza su cénit hoy la imprescindible revolución feminista, sin la cual, las cosas seguirían igual o peor.

EL COMIENZO

Los orígenes de la revolución feminista, que tiene que cambiar para siempre este estado de cosas sin dejar pasar ni un día más de este siglo XXI, vienen de lejos, aunque sus primeros logros se materializaran bien tardíamente, hasta entrado el siglo XX. Muchas mujeres abducidas gustosamente por el patriarcado y muchos hombres igualmente ignorantes se preguntan por qué montar hoy, 8 de marzo, este follón, como si hasta la fecha elegida fuese también un capricho aleatorio. Hay que recordar, por eso, que el 8 de marzo de 1908, hace la friolera de 110 años, las trabajadoras de la fábrica Cotton Textile Factory de Nueva York, se declararon en huelga para protestar contra sus terribles condiciones laborales. El propietario rechazó la huelga, las trabajadoras ocuparon la fábrica, aquel cerró las instalaciones y les dio fuego al parecer. Consecuencia: las 129 obreras que se habían encerrado murieron abrasadas vivas.

A los que bromean con la elección de la fecha del 8 de marzo les pregunto si les parece mal que esta reivindicación feminista tenga lugar hoy, como reconocimiento y continuidad de la lucha de aquellas 129 pioneras.

Desde 1908, todos los 8 de marzo, y el resto de los días del año, el feminismo ha ido creciendo, manifestándose, reivindicando y construyendo esta revolución, una de cuyas jornadas históricas vamos a ver hoy, 8 de marzo de 2018. Pero el antecedente más directo y próximo del día de hoy tiene apenas un año de vida. Fue el 8 de marzo de 2017 cuando tuvo lugar la primera huelga feminista global en el mundo, en la que participaron millones de mujeres de más de setenta países. La llama prendió en Argentina, un país donde el terrorismo machista había pasado de matar a una mujer cada 30 horas, a hacerlo cada 18 horas, es decir, casi 500 mujeres argentinas asesinadas en un año. Las feministas argentinas se lanzaron a la calle al grito de “ni una menos, vivas nos queremos”, encabezando la primera huelga mundial de trabajo productivo y reproductivo llevada a cabo por las mujeres. 70 países de todos los continentes se sumaron a la huelga, incluida España. Aquello fue el ensayo general de lo que va a suceder hoy, cuando organizaciones feministas de la práctica totalidad de los países existentes en el mundo, han convocado la mayor Huelga Feminista de la historia.

SE PARA EL MUNDO

Si nosotras paramos se para el mundo”, es uno de los lemas de la huelga de hoy. Y así es, en efecto, aunque todavía muchas y muchos se resistan a reconocer la necesidad de estos cambios. Por eso la huelga, dependiendo de los países y las culturas –no es lo mismo parar y manifestarse en un país occidental que en uno musulmán- va a tener matices diferentes. Pero la globalidad de la protesta conlleva una enorme repercusión social, política y económica, y una elocuente pedagogía enfocada sobre todo al poder macho.

Por eso la huelga engloba seis ámbitos de actuación explícitos o tácitos, imprescindibles para que se visualice la enorme importancia del papel de la mujer en el mundo y las colosales dimensiones de la injusticia que viene sufriendo históricamente, seis ámbitos que son los siguientes:

1.- Huelga académica: hoy la niña y la mujer no van a clase.

2.- Huelga laboral: hoy la mujer no va a trabajar.

3.- Huelga doméstica: hoy la mujer no va a realizar ninguna tarea en el hogar.

4.- Huelga asistencial: hoy la mujer no va a cuidar de nadie.

5.- Huelga sexual y reproductiva: hoy la mujer no va a practicar sexo ni va a quedar, por tanto, embarazada.

6.- Huelga consumista: hoy la mujer no va a comprar nada.

Estas son las seis poderosísimas armas de que disponen las mujeres para parar este mundo injusto que no ha contado jamás con ellas en la medida de una justicia igualitaria ni de sus derechos y méritos. Y yo, nosotros, PROPRONews, compartimos plenamente esa lucha y estamos con ellas incondicionalmente.

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