La equiparación salarial policial no es un éxito de Interior sino todo lo contrario

Zoido intenta vender como un logro un acuerdo consecuencia de la extrema presión policial

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A izquierda y derecha de la imagen, representantes de los sindicatos policiales, los grandes triunfadores del acuerdo de hoy. SPP
A izquierda y derecha de la imagen, representantes de los sindicatos policiales, los grandes triunfadores del acuerdo de hoy. SPP

El ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, que ha firmado esta mañana con los sindicatos policiales y asociaciones de guardias civiles el acuerdo por el que se implementa la equiparación salarial de ambos cuerpos con los Mozos de Escuadra catalanes, que son los que más ganan en España, ha presentado la firma como un éxito personal y del Ministerio, cuando la realidad es que se trata de una claudicación sin ambages. Aquí los que han ganado son los cuerpos nacionales de seguridad del Estado.

El Gobierno y el Ministerio del Interior se han resistido todo lo que han podido a aplicar al Cuerpo Nacional de Policía y a la Guardia Civil los incrementos salariales correspondientes para la equiparación de los salarios de ambos cuerpos con los que más ganan en nuestro país, que son las policías autonómicas, y, concretamente, los Mozos de Escuadra. Prueba de ello son las numerosas manifestaciones, concentraciones y huelgas que han mantenido dichos cuerpos durante los últimos años y las durísimas notas y comunicados que sus sindicatos y asociaciones han hecho llegar reiteradamente a los medios de comunicación.


La claudicación del Ministerio pone en pie de guerra al resto de funcionarios del Estado, que con el mismo derecho piden la equiparación con sus homólogos autonómicos.


Por eso, desmontamos hoy la mentira del ministro de que dicho acuerdo sea un éxito suyo y de su departamento. En esta mentira gubernamental destacan los siguientes aspectos.

1.- NO HABÍA DINERO: La falacia mantenida por el Gobierno durante estos años de que no había dinero para dicha subida cae por su peso con el acto de hoy. Esto tiene evidentes efectos indirectos sobre otros colectivos a los que también se dice que no hay dinero, como los pensionistas y el resto de funcionarios del Estado central.

2.- SATISFACCIÓN POLICIAL: La satisfacción policial que se observaba en la actitud corporal y en las palabras de los representantes sindicales de ambos cuerpos policiales eran un signo claro de victoria esta mañana.

3.- EQUIPARACIÓN COMPLETA: Pese a las anteriores ofertas parciales del ministro, al final el Gobierno no ha tenido más remedio que aceptar la equiparación completa y destinar 1.207 millones de euros a ese fin (y eso que no había dinero) para los años 2018, 2019 y 2020, de modo que en 2020 los policías y guardias civiles ganarán de media entre 561 y 720 euros más al mes, aunque la subida se empieza a aplicar parcialmente ya.

4.- FUNCIONARIOS EN PIE DE GUERRA: Con la equiparación salarial policial, el Gobierno ha abierto la espita de la protesta funcionarial general. El resto de los funcionarios del Estado central, que ganan de media un 25% menos que sus homólogos autonómicos (entre 1.000 y 22.000 euros menos al año, dependiendo del puesto), y a los que la subida anunciada por Montoro de hasta un 8,8% en tres años no satisface, por ser muy inferior a la lograda por policías y guardias civiles, van a empezar a movilizarse.

Zoido o la gran claudicación. SPP
Zoido o la gran claudicación. SPP

5.- RECONOCIMIENTO SINDICAL DE LA GUARDIA CIVIL: Hoy han firmado el acuerdo de equiparación salarial en Interior cuatro sindicatos policiales mayoritarios y siete asociaciones de guardias civiles. Como se sabe, la Guardia Civil es un cuerpo policial de naturaleza militar en el que está prohibida la sindicación. Sin embargo, el ministro Zoido ha reconocido hoy oficialmente de facto, sin darse cuenta, a sus asociaciones como entidades de naturaleza sindical, al firmar directamente con ellas (y no con su director general, por ejemplo) el acuerdo.

6.- PUERTA ABIERTA PARA OTRAS REIVINDICACIONES INELUDIBLES: La capitulación de Zoido abre la puerta, además, a otras reivindicaciones ineludibles de ambos cuerpos policiales, como son el aumento de las plantillas y el aumento, mejora y modernización de los medios de que disponen. Desde que gobierna el PP la seguridad estatal española ha perdido 30.000 policías y guardias civiles, que son las plazas que siguen vacantes. Eso sin contar que, aparte de las vacantes en plantillas ya diseñadas con anterioridad, habría que incrementar dichas plantillas incluso por encima de esa cifra.

7.- DESBARAJUSTE PROTOCOLARIO: El desorden y la ineficiencia que reinan en la cúpula del Ministerio del Interior han quedado de manifiesto una vez más en el acto de esta mañana. El protocolo, entendido como organización racional y ordenada de un simple acto oficial, ha brillado por su ausencia. El ministro y los directores generales de la Policía Nacional y de la Guardia Civil había momentos en que no sabían qué hacer, tropezando unos con otros. Los representantes policiales han saludado dos veces a los tres máximos altos cargos ministeriales presentes, una, al subir al estrado y otra, al bajar. De modo que once representantes sindicales por tres altos cargos, ha habido nada menos que 33 estrechamientos de manos ante los perplejos asistentes y espectadores.

No, lo de esta mañana ha sido de todo menos un éxito del Gobierno; un acto que ni siquiera estaba bien organizado ni respondía a la mínima liturgia exigible a un importante ministerio de un país desarrollado. Los que ganan –en logro político y en salario- son, sin duda, los policías y los guardias civiles, que han dado una dura batalla durante años para lograr, al fin, lo conseguido hace apenas una hora. Lo dicho, Zoido y Rajoy, con gran dolor de su corazón, han claudicado.