A finales de abril empezó la temporada de pesca de las almadrabas de la costa gaditana. Las cuatro instaladas –Tarifa, Zahara de los Atunes, Barbate y Conil de la Frontera- tienen asignadas este año unas capturas de 1.293 toneladas de atún rojo, 200 más que el año pasado. Entre todas ellas, la de Conil constituye todo un hito, no solo por su interés pesquero y económico, sino también como atractivo turístico, cultural y gastronómico, gracias a la iniciativa de los restaurantes de la zona y a las múltiples actividades que organiza el Ayuntamiento de la localidad. La autora, profunda conocedora del tema, detalla en este trabajo todos los aspectos de la almadraba conileña, que seguirá funcionando hasta la primera semana de junio o principios de la segunda, y que terminará antes porque la temporada se ha dado bien.

Pesca del atún.
Pesca del atún.

La almadraba de Conil es una de las cuatro que se calan actualmente en la costa de Cádiz. Se trata de un arte de pesca milenario que se ha convertido en un signo de identidad social comunitario. En esta época del año se desarrolla la fase de pesca. En las redes caladas de la almadraba actual se encuentran aún tracciones e identidad de la almadraba antigua de nuestros antepasados. Las almadrabas que se calan en las costas gaditanas se denominan de paso porque se captura el atún de derecho, es decir, al pasar del Atlántico al Mediterráneo a desovar durante los meses de mayo a junio. Las almadrabas, y todo su mundo, han ido evolucionando y perfeccionándose, tanto tecnológicamente como en la dimensión de sus mercados. Igualmente, la forma de conservar, tratar y salar el atún también ha mejorado.

Con el cierre del Consorcio Nacional Almadrabero (CNA) en 1971, los almadraberos conileños se quedaron huérfanos de almadrabas. Durante las temporadas siguientes algunos de ellos conseguían trabajo en almadrabas de pueblos cercanos, pero no les compensaba mucho, lo que provocó que se perdiera casi una generación de almadraberos conileños. No fue hasta 1985 cuando se volvió a calar la almadraba de Conil, práctica que se mantiene hasta la actualidad.


Las almadrabas gaditanas capturan los atunes cuando pasan del Atlántico al Mediterráneo a desovar.


LA FORMA DE ACCESO

Barco de la flota de la almadraba.
Barco de la flota de la almadraba.

La forma tradicional de acceso al sistema se ha mantenido hasta casi la actualidad sin sufrir modificaciones, traspasándose el trabajo de almadrabero de padres a hijos. Los avances tecnológicos, la introducción de nuevos materiales más resistentes, que requieren de menos mantenimiento, así como las nuevas herramientas de trabajo, han hecho disminuir las tareas manuales, por lo tanto la plantilla ha ido disminuyendo progresivamente. No todos los jubilados son ya relevados por sus hijos. No obstante podemos decir que los almadraberos actuales descienden de familias almadraberas, existiendo aún ese vínculo tradicional del oficio heredado.


Casi se perdió una generación de almadraberos conileños a causa de la desaparición del Consorcio en 1971.


Anteriormente no se requería ningún tipo de formación específica para entrar en la almadraba, salvo tener una recomendación y ascendencia almadrabera. Actualmente se requiere una formación básica, así como otros conocimientos adquiridos por tradición familiar. No obstante la mayor parte del trabajo se aprende con la práctica.

Dentro del sistema existen diferentes cargos, estatus y roles que se organizan en un sistema piramidal, siendo el capitán el mayor cargo. Los roles son adquiridos y no adscritos, por lo que movilidad dentro del sistema es posible.

LA ALMADRABA MODERNA

Almadraba de Conil en el mar.
Almadraba de Conil en el mar.

La almadraba actual es un perfeccionamiento de la almadraba de buche, ya que su forma y estructura es muy similar. Se cala a unos 5 kilómetros, unas 3,5 millas de la costa, tal y como nos comenta el capitán: “Dependiendo de donde está la plataforma continental se pone más lejos o más cerca de la costa, porque se tiene que buscar una profundidad idónea para poder mantener los pescados dentro. Como la plataforma continental de Conil es uniforme, nos tenemos que ir mucho más lejos”. La lejanía de la costa es una característica de la almadraba de Conil, ya que, por ejemplo, en Zahara la costa es diferente y la almadraba esta calada más cerca de la orilla.

La almadraba se define como un esqueleto que simula un laberinto con diferentes apartados donde los atunes entran y se quedan atrapados en el copo, que es donde se desarrolla la levantá: el armazón está sujeto al fondo del mar por 700 anclas de entre 300 y 400 kilos de peso cada una.

Anclas de la almadraba. JAVIER SÁNCHEZ
Anclas de la almadraba. JAVIER SÁNCHEZ

La red se sujeta a la superficie por boyas básicamente de dos tipos, con las que consigue flotabilidad. Unas, redondas y rojas, sin un nombre particular, y otras, las llamadas perros o perrillos, de color amarillo, forma rectangular y mayor dimensión. Cada perro sujeta 4 o 5 anclas. Las anclas se calan y luego con el barco se va estirando hasta que el cable, con el que va sujeto al perro (boya), queda totalmente tenso. De manera que es muy difícil que se muevan, aunque debido a roturas de cables y fuertes mareas, pueden acabar desplazándose.

FASES DE LA ALMADRABA

Vista aérea de una levantá. AYUNTAMIENTO DE CONIL
Vista aérea de una levantá. AYUNTAMIENTO DE CONIL

La actividad almadrabera comienza en febrero y se extiende hasta finales de julio o principios de agosto. La temporada se puede dividir en tres fases: la fase de cala, la de pesca y la de leva. Las fechas de las fases son orientativas, ya que se ven afectadas por las condiciones meteorológicas, por la llegada de los atunes y por la cuota. La cuota es la forma que tienen los almadraberos de referirse al número de capturas de atunes permitidas por el Estado, debido a la protección de la especie. Si durante la fase de pesca se alcanza este número de capturas se da por terminada esta fase y se comenzará con la siguiente fase, la leva.


En 1985 volvió a calarse la almadraba de Conil.


La almadraba se ve afectada en su desarrollo principalmente por tres factores, los límites establecidos en el número de capturas, las exigencias del mercado y el estado del mar y las mareas.

LA FASE DE CALA

Esta fase comienza la segunda semana de febrero, y dura hasta la primera semana de abril. Las actividades que se llevan a cabo en el mes de febrero se desarrollan en el real. El real es como denominan los almadraberos el almacén que tienen en el muelle, donde guardan los pertrechos y desarrollan algunas actividades. Durante la segunda y la tercera semana de febrero se desalquitranan los cables, se amaran las boyas y se preparan los barcos. La técnica de alquitranar los pertrechos como forma de conservación es milenaria y era usada ya en la época del Ducado en la chanca. La cuarta semana de febrero se preparan las redes. Este trabajo es muy monótono, así que para realizarlo se forman grupos de unas 10 persona, se revisan las redes, se quitan los nudos y se remiendan las roturas que se encuentran. Dentro de la plantilla hay rederos, almadraberos expertos en la técnica de remiendo y tratado de las redes; son ellos los encargados de solventar las roturas más complejas.

Redes de almadraba.
Redes de almadraba.

Durante el mes de marzo al completo y las primeras semanas de abril, las actividades que se llevan a cabo se ven afectadas por las condiciones meteorológicas. Cuando el tiempo es bueno se trabaja en el mar y se calan anclas y redes, pero si el tiempo es malo, se permanece en el real y se reparan, emploman y ordenan las redes, dejándolo todo listo para embarcarlas.

La cala es delicada, la complejidad radica en conseguir la precisión de los puntos de calado, sincronizando y organizando las maniobras, calar las pesadas anclas y encajar todos los enseres en el lugar concreto para armarla. Todo esto se ve afectado por las condiciones meteorológicas y por la dificultad de trabajar en un medio inestable como es el mar. Los almadraberos definen la almadraba como un rompecabezas que tiene que montarse donde todo tiene que ir calado en su lugar preciso para poder armarla correctamente. Lo primero que se cala es “la cruz”, que no es más que el primer cabo, que se cala en perpendicular a la costa, todos los años justo en el mismo punto. Después de calar la cruz, se cala el cuadro de la almadraba y el resto de la estructura, siendo lo último la red del copo.

LA FASE DE PESCA

Levantá.
Levantá.

La fase de pesca, en la que ahora nos encontramos en la almadraba de Conil, comienza la última semana de abril, se puede llegar a extender hasta la primera o segunda semana de junio, y se desarrolla toda en el mar. Durante la última semana de abril, si el tiempo y las circunstancias lo han permitido, la almadraba ya está calada y comienza la pesca. Durante todo mayo, y la primera y segunda semana de junio se desarrolla la pesca en sí. En esta fase también se desarrollan tareas de mantenimiento de la estructura y reparación, si se sufre alguna avería o la almadraba se daña.


Este año la almadraba conileña habrá capturado alrededor de 323 toneladas de atún rojo salvaje, el mejor del mundo.


TÉCNICAS DE PESCA

En la almadraba se usan tres tipos de técnicas diferentes para la captura del atún, aunque una de ellas, la del croque o bichero, está prácticamente en desuso, creo importante describirla, por ser la más usada en el pasado y su importancia histórica.

* Técnica del bichero
Bichero expuesto en el Museo Raíces Conileñas.
Bichero expuesto en el Museo Raíces Conileñas.

El bichero, croque o cloque, es una herramienta de trabajo con forma de garfio, que se utiliza por los almadraberos para capturar los atunes en el copo y subirlos a los barcos.

En la levantá se deja un poco de agua en el copo, se rodea con los barcos y los atunes se mueven en él. El copejador de mar está agarrado a la red del copo y cuando pasan los peces, los enganchan por el ojo con el bichero, luego con la ayuda del copejador de cubierta, que está situado en el barco, y la polea, lo suben al barco. Una vez allí, el atún se va golpeando en su intento por sobrevivir, hasta que muere. Tras esto, se tapa con una manta y se les echa agua para mantenerlos en condiciones óptimas.

* Técnica de la cola
Cogiendo atunes en el copo.
Cogiendo atunes en el copo.

En esta técnica la red del copo se va recogiendo hasta casi dejar el copo sin agua, de manera que el atún tiene muy poca capacidad de movimiento. Entonces los almadraberos con un estrobo (cabo) van atando a los atunes uno a uno por la cola, los van subiendo al barco y directamente lo meten en las bodegas del barco con agua nieve.

* Técnica de lupara
El copo.
El copo.

Es la más moderna y la menos traumática para el atún. De todas las técnicas antes descritas, ésta es en la que más agua se deja en el copo, ya que se levanta solo hasta la mitad. Si por ejemplo en el copo hay unos veinticinco metros de profundidad, se eleva hasta los ocho o nueve metros. Los ranas (buzos) se sumergen y van matando uno por uno los atunes con un tiro de arpón en la cabeza, de manera que el atún muere al instante. Según el capitán, en un futuro solo se va a utilizar esta técnica, ya que es la que con mejor calidad mantiene la carne del atún. La del bichero está en desuso, siendo la de la cola junto con la de lupara las que más se usan. Lo que se trata es de estresar lo menos posible al atún, para obtener mayor calidad en las carnes. El proceso de pesca con lupara es mucho más lento, por lo que se puede tardar el doble de tiempo en capturar el mismo número de atunes que con el bichero, pero compensa la calidad de la carne y el precio. Los atunes que son pescados con esta técnica alcanzan un alto precio en el mercado, convirtiéndose en un producto muy cotizado. La decisión sobre qué técnica utilizar recae sobre el capitán, tomándola en base a la demanda de los compradores y las condiciones meteorológicas.

LA FASE DE LEVA

Barcos transportando boyas.
Barcos transportando boyas.

La leva comienza cuando la fase de pesca se da por finalizada, y se inicia la segunda o tercera semana de junio, ocupando todo julio y pudiendo extenderse hasta los primeros días de agosto. Suele comenzar durante el mes de junio con el desarme de la almadraba, desmontando las redes. Durante julio se levan las redes y las anclas, se revisan, limpian y alquitranan los cables y demás enseres. Se guardan en el almacén todos los aparejos, cadenas, redes, y demás pertrechos hasta el próximo año. La fase de la leva es dura físicamente para los almadraberos, ya que durante la época en la que se desarrolla las temperaturas suelen ser altas y eso entorpece su trabajo, que es en gran medida físico, sobre todo en la parte que se desarrolla en el mar.

LOS BARCOS DE LA ALMADRABA

* Faluchos, barcos de cantos, lanchas y botes

En todas las fases de la almadraba se ven implicados diferentes barcos. Los faluchos, barcos a motor, poseen una bodega con aguanieve donde se guardan los atunes. Estos barcos remolcan a otros barcos y por ello cobran un papel importante, sobre todo en la cala. Este tipo de barcos son autónomos en sus movimientos, al contrario de otros barcos como las lanchas o los barcos de canto, que no poseen motor y dependen de los faluchos para sus traslados. Durante la levantá tiene una función pasiva, teniendo mayor protagonismo los barcos de canto.

Los barcos de canto se usan para la levantá y precisamente por eso no tienen motor, ya que en el desarrollo de la misma se acercan mucho a la estructura y a las redes, por lo que las hélices podrían enredarse en ellas, romperlas o dañarlas. Los barcos de canto son cuatro y reciben el nombre por su ubicación física durante la pesca, el de fuera, el de tierra, la testa y la sacá.

Por otro lado están las cuatro lanchas, embarcaciones que tampoco son autónomas y se usan para trabajos de mantenimiento que requieren de una embarcación pequeña.

Pesca del atun rojo.
Pesca del atun rojo.

RITUALES Y CREENCIAS

El sistema almadrabero conserva aún algunos de los viejos rituales y tradiciones que han ido renovándose de generación en generación. También se han desarrollado nuevos rituales que cobran sentido en un contexto más actual.

* La Virgen del Carmen

Existen tradiciones antiguas que aún se mantienen, como la de poner en cada peón (o endiche) de la boca una medalla de la Virgen del Carmen, impetrando protección y prosperidad en la pesca. Otras de las tradiciones de la cual no hemos podido determinar su origen, por las contradicciones encontradas en el discurso de los informantes, es la ofrenda a la Virgen del Carmen. De la primera levantá de cada temporada se escoge uno de los atunes y se dona a la Hermandad de la Virgen del Carmen. Este atún se subasta y el dinero que se obtiene va íntegramente para la hermandad.

* Bautismo de las redes

Actualmente existen dos tipos de bautismo, el que hemos denominado cristiano y el pagano. Estos rituales se desarrollan cada en año en la época de cala como símbolo de protección, como una bendición que se renueva anualmente.

* Bautismo cristiano

El objetivo del ritual es el de bendecir las redes y el real. El cura acude la primera o segunda semana de trabajo al real y realiza un ritual cristiano. El cura es el jefe de ceremonias y algunos almadraberos voluntarios, hacen de monaguillos ayudando a este en aquellas. Se utiliza agua bendita para bendecir las redes, enseres, el real y a los mismos almadraberos. Este acto representa un acto de protección para los almadraberos y se pide a la Virgen del Carmen, patrona de los marineros, una buena temporada de pesca.

* Bautismo pagano

Este bautismo se desarrolla en el mar y en él, el capitán se convierte en jefe de ceremonias durante su desarrollo. El bautismo pagano, se lleva a cabo durante la cala del copo, situándose todos los almadraberos alrededor del copo en las embarcaciones. El capitán reparte unas botellas de vino o cava entre toda la tripulación. Mientras se va hundiendo la red, se echa parte del contenido de las botellas sobre ella, mientras el resto de los almadraberos jalean. En este ritual no participa ningún agente externo al sistema. En el bautismo pagano se da un clima poco solemne, en el que se permiten bromas, gritos y aplausos. Por lo contrario, en el bautismo cristiano no se permiten este tipo de manifestaciones, y participan agentes externos al sistema, como el cura.

A partir de ese momento habrá alguien vigilando siempre hasta la leva de la red del copo.

EL TRABAJO EN LA ALMADRABA

En cierta medida, el trabajo de la almadraba, aún guarda cierta peligrosidad que las nuevas tecnologías aún no han sabido capaz solventar. El mar es un medio inestable que está en constante movimiento, meciendo los barcos constantemente con la fuerza de las olas y las mareas. Los fuertes y pesados atunes, que se mueven de forma violenta guiados por su instinto de supervivencia, representan una amenaza para todos los que están cerca de ellos. La tensión de los cables que van sujetos a las anclas, hace que puedan soltarse y golpear a cualquier hombre.

Almadraberos.
Almadraberos.

Para los almadraberos, un aspecto difícil de gestionar es la temporalidad. Al tratarse de un trabajo estacional sus faenas no suelen durar más de seis meses al año, ocupándose en la construcción, el resto del tiempo, hasta la llegada de la crisis. Actualmente, durante la época en la que no hay almadraba la mayoría se encuentran desempleados o trabajan en otros sectores.

LOS ALMADRABEROS, TRADICIÓN VIVA

El trabajo en la almadraba ha pasado de ser considerado un trabajo sin ningún tipo de prestigio, un trabajo duro que lo realizaban personas con bajo estatus social que no tenían trabajo fijo, a ser considerado el almadrabero como un artesano del mar, llegándose a reconocer hoy su labor.

Actualmente al gremio se le considera formado por hombres expertos en el mar, el atún y la almadraba. Poseen una sabiduría, fruto de la experiencia personal y de los conocimientos compartidos por el gremio. También poseen saberes que han ido adquiriendo por transmisión oral de padres a hijos. Todo este contexto ha influido también en la forma de relacionarse y comunicarse. Así, se ha generado todo un vocabulario específico y extenso, difícil de comprender para personas ajenas al sistema. Una misma cosa en la almadraba puede tener muchos nombres diferentes, pudiendo referirse a diferentes objetos o maniobras, de ahí su complejidad.

LA RIQUEZA DEL ATÚN

Atunes en el copo.
Atunes en el copo.

La almadraba hoy en día sigue siendo una fuente de producción de bienes y riquezas en Conil de la Frontera. El monopolio de la pesca del atún en la costa conileña pertenece a una empresa, pero aún así la almadraba se vive como algo del pueblo. Los almadraberos son en su mayoría nativos y los beneficios económicos que generan no se reducen meramente a la venta del atún, sino que se extiende a otros sectores. Al decir esto nos referimos a que el atún rojo salvaje pescado con el arte de pesca de almadraba se ha convertido en todo un reclamo turístico para el pueblo de Conil, atrayendo a curiosos y visitantes en busca de tradición y gastronomía. El atún se ha convertido en estos últimos años en el protagonista de la gastronomía conileña durante los meses de mayo y junio. El nacimiento de la Ruta del Atún y la promoción llevada a cabo por parte de los agentes locales han impulsado esta idea. La forma de cocinar el atún va desde la más tradicional a las más innovadoras, combinadas con todo tipo de productos locales. La Ruta Gastronómica del Atún, organizada desde hace unos años en Conil, da la oportunidad, a la localidad y a los turistas, de degustar atún rojo de almadraba de una forma asequible. También apoya a los cocineros y les anima a reinventar las formas de cocinar este producto.

El atún rojo salvaje capturado en nuestras costas es un producto de altísima calidad y muy codiciado en los mercados nacionales e internaciones. Actualmente las almadrabas viven un momento dulce. En los dos últimos años ha habido un aumento en las toneladas de cuota capturadas. Tal y como declaraba el capitán de la almadraba conileña a mediados de mayo, a Radio Juventud de Conil, “hay que continuar con una pesca razonable y sostenible, y así podremos tener un futuro”.

El mercado se ha ampliado. Anteriormente la mayoría de los atunes eran comprados por agentes extranjeros, en su mayoría japoneses, pero en los últimos años esta tendencia ha cambiado, ya que se ha generado una demanda en el mercado nacional que va cobrando fuerza.

En definitiva, podemos decir que el sistema almadrabero ha incorporado agentes modernos en su forma de gestión, comercialización y materiales propios del trabajo, que han conseguido mejorar las condiciones laborales y disminuir la peligrosidad. Pero aún así guarda mucho de su tradición, de sus costumbres y de su forma de vida.

Portada del libro de Sara Amado.
Portada del libro de Sara Amado.

(Sara Amado Pareja es diplomada en Trabajo Social, licenciada en Antropología Social y Cultural, y autora del libro Almadraberos, chanqueros y atunes. Análisis de las almadrabas conileñas).

(Algunas de las fotos facilitadas por la autora constan como de autor desconocido. PROPRONews está abierto a reseñar la autoría si así lo requieren los interesados).

SOBRE LA AUTORA

La antropóloga Sara Amado, nueva colaboradora de PROPRONews

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La almadraba, un arte de pesca milenario