“Extremadura 2050”, CAPÍTULO XII. Un viaje más allá de 2050 para ampliar nuestro horizonte de miras. Hacia la era de la desmaterialización

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Extremadura 2050

Capítulo 12º de una obra aplicable a cualquier territorio del mundo, imprescindible para ciudadanos, universitarios, profesores, investigadores, emprendedores, empresarios, gestores del territorio, demógrafos, economistas, expertos en prospectiva, dirigentes políticos, sindicales y patronales, responsables institucionales, diplomáticos, expertos en redes, estrategas globales, consultores, periodistas, expertos en nuevas tecnologías y en big data…, que venimos publicando semanalmente. Su autor, Juan Carlos Casco Casco, colaborador de este periódico, es un reputado especialista en la materia.

XII.1. 2050 ESTÁ MUY CERCA, MIREMOS MÁS ALLÁ PARA AMPLIAR AÚN MÁS NUESTRO HORIZONTE.

Juan Carlos Casco Casco
Juan Carlos Casco Casco

Para ello vamos a tomar algunas fechas de referencia en las que según los expertos se alcanzarán una serie de hitos relevantes (singularidad tecnológica, telepatía, longevidad…). Lo vamos a hacer en torno a la invención de relatos que recreen ese momento, un ejercicio sobre el que imaginar los escenarios inéditos que se abren para Extremadura.

16 de enero de 2099: “… son las 9 de la mañana, ayer estuve seleccionando el nuevo cuerpo biónico que voy a habitar los próximos años, siguiendo mis indicaciones, los ingenieros han hecho un trabajo impecable, solo mejoraría un poco los pómulos, pero a pesar de ese matiz voy a ser un tipo realmente guapo, ya solo queda el último paso, cuatro largas horas para trasvasar todos mis recuerdos y conciencia a la nueva carcasa, estoy deseando estrenar mi nuevo cuerpo y sorprender a mis amigos…”

¿Seremos ya una civilización inmortal? Aunque está predicción no se cumpla, lo que sí es seguro es que la hibridación ser humano/máquina será una realidad. ¿Llegaremos a perder totalmente nuestra dimensión material? Hay científicos que así lo afirman.

¿Te imaginas las consecuencias filosóficas, sociales y económicas que tendrá todo esto?

Marzo de 2063: “… formo parte del equipo de implementación para la comunicación telepática, un proyecto social para la cooperación que permite instalar el software cerebral para la comunicación telepática a las últimas comunidades terrestres que aún tenían el lenguaje verbal como base de la comunicación.

La telepatía ha permitido multiplicar por mil la productividad humana mejorando los procesos de interpretación y coordinación de acciones…”

¿Seremos ya seres empáticos y telepáticos donde el lenguaje verbal será una forma de comunicación primitiva? ¿Te imaginas cómo cambiará nuestras vidas y nuestra efectividad personal? ¿Las oportunidades que nos brindará? Si estás en la universidad ¿a qué esperas para crear equipos y comenzar a liderar este cambio?

Mayo de 2084: “… cierran los últimos laboratorios de fabricación de órganos humanos, una tecnología ya obsoleta que ha pasado a la historia, sustituida por los nuevos medicamentos que programan y retrotraen la vida celular a la edad elegida por la persona. Una solución para los nostálgicos y frikis que todavía les gusta habitar el cuerpo con el que nacieron…”

El avance de la biotecnología y su convergencia con las tecnologías Nano, Info y Cogno, creará formas de inmortalidad “a la carta” ¿Qué situaciones y posibilidades nuevas traerá?

Junio de 2093: “… listo para la fase experimental el primer artefacto humano que se teletransportará a X3PL200, el planeta con vida detectado en Andrómeda…”

¿Estaremos en la antesala de la era cuántica, los desplazamientos cuánticos y los ordenadores cuánticos? Una nueva era para los desplazamientos y los viajes, una nueva relación con el universo y un paradigma disruptivo que cambiará la mirada y el pensamiento de la humanidad. La computación cuántica es una ola que comienza a tomar cuerpo ¿Qué haces que no te subes a ella?

Para algunos de los acontecimientos que he recreado, te parecerán fechas aún muy próximas, sin embargo algunos de los expertos de la Singularity University, retrotraen aún más algunas de ellas.

En el camino tendremos que resolver problemas más peregrinos: revertir el cambio climático, resolver nuestros conflictos éticos y morales, liquidar nuestras viejas organizaciones y crear otras nuevas, actualizar la realidad del trabajo y sus relaciones consuetudinarias, sellar una alianza duradera entre civilizaciones, crear un nuevo contrato social desde un nuevo desarrollo institucional…

¿Te parece poco trabajo el que tenemos por delante? No esperes a que venga a hacerlo el presidente o el ministro, todos estamos concernidos a ser protagonistas para encarar los nuevos desafíos y Extremadura puede jugar un papel. Es evidente que las tecnologías Bio, Nano, Info y Cogno, van a tener un gran protagonismo, desde un avance imparable en su proceso de convergencia. Pero que los amantes de su trabajo no tengan pena, se necesitarán creadores en todas las disciplinas, psicólogos, abogados, poetas, coaches de personas y robots… Y sobre todo, emprendedores, líderes y formuladores de nuevas preguntas.

Quién sabe si en el horizonte de 2100 ya estemos enfrentando interrogantes acerca de cómo comunicarnos con la conciencia o la energía de alguien que murió hace siglos, quién sabe cuáles serán las preguntas.

Lo único cierto es que las buenas preguntas serán las que nos permitan seguir avanzando como especie (como así ha sido hasta ahora). Si pusiéramos las herramientas y la emoción a nuestros jóvenes para abrirles el espacio y convertirles en protagonistas del presente y el futuro, crearíamos el estado de ánimo para acelerar el proceso histórico que nos lleva a un mundo apasionante y lleno de posibilidades para todos. Pasaríamos a ser una región que inventa su futuro, no que espera a que el futuro llegue para habitarlo.

XII.2. EXTREMADURA EN LA ERA DE LA DESMATERIALIZACIÓN.

Descorporización, inmaterialidad, bits, ubicuidad, dimensión cuántica… Vivimos una ascendente donde lo físico y tangible ya está siendo sustituido por lo inmaterial e intangible. La virtualidad que es un rasgo común en la deriva civilizatoria que estamos construyendo, acabará por proporcionarnos una existencia individual basada en ceros y unos.

En el futuro seremos una especie sin cuerpo o al menos que episódicamente habita y cambia de cuerpo. Todos nuestros mundos avanzan en un proceso imparable de virtualidad y desmaterialización, un proceso que se acelerará en la transición cuántica. La cuestión es: ¿Cómo nos vamos posicionando desde Extremadura para jugar un papel en las posibilidades que se abren?

El dinero, el trabajo, las reuniones, las conversaciones, las comunicaciones, el sexo, los servicios, la atención médica, el ocio, la educación, el juego… Es solo un botón de muestra de cómo lo virtual está sustituyendo a lo físico, y cómo todo este movimiento está avanzando inexorablemente a la sofisticación.

De hecho el consumo avanza de manera imparable a la compra de experiencias memorables, una evolución de los productos a los servicios y de los servicios a las experiencias. Los servicios presenciales tradicionales están siendo sustituidos por la computación. Y así evolucionan las actividades humanas en todas las esferas.

El futuro de la humanidad se encamina hacia la pérdida de la parte física de las cosas y del propio ser humano, estamos construyendo realidades que se replican en soportes virtuales y a esa lógica no escapa el ser que las crea.

Ya estamos en la senda de crear reproducciones de nuestras propias mentes, un proceso en el que vamos a superar nuestra dimensión química y física para devenir en criaturas cuánticas, y liberadas de nuestra frágil realidad corporal, nos convertiremos en seres ubicuos preparados para expandirnos por el Universo.

Mucho es el camino que nos queda por recorrer, comenzando por la sustitución del agotado paradigma científico actual, con el que no podemos dar respuesta a muchos de los retos planteados (los postulados científicos actuales no nos permiten conseguir los deseos que excitan nuestras mentes).

El paradigma naciente se enfrenta a cuestiones como la inmaterialidad y la superación de la naturaleza física y química de las cosas.

La neurociencia y sus conexiones con la biotecnología, nanotecnología y la computación, ya están trabajando en el desarrollo de dispositivos virtuales de almacenamiento que sean réplicas de nuestro cerebro donde poder migrar nuestra mente (recuerdos, conciencia, emociones, conocimiento…).

Todo esto está en fase muy embrionaria pero marca una tendencia imparable que nos da pistas de por dónde irá la expansión de nuestros mundos.

Hasta que “las tecnologías de la inmaterialidad” afinen sus trabajos en las nuevas industrias, cometerán errores, los primeros artefactos serán caros y básicos; los primeros mundos virtuales serán un poco burdos, las primeras copias que realicemos de nosotros mismos serán defectuosas, yéndose al carajo algunos de los pioneros que realicen la primera migración (al igual que lo hicieron muchos marineros, exploradores y astronautas cuando decidieron adentrarse en la conquista de nuevos mundos).

Pero estamos ya en una espiral imparable de desmaterialización, de pérdida de la forma e identidad física. Solo así podremos desplazarnos a otros mundos, recorrer distancias abismales, adquirir una naturaleza cuántica y convertirnos en seres ubicuos.

La inmaterialidad no ha hecho nada más que comenzar y está aquí para quedarse, en un proceso de perfección, sofisticación y perpetuación en todas las facetas de la vida. No podemos adivinar el futuro, pero esta es su trayectoria imparable. En poco tiempo existirá una nueva humanidad, en su inicio marginal, pero que se irá abriendo paso de manera rápida en nuestra cotidianidad de seres corporales antiguos, la hibridación ser humano/máquina no tiene vuelta atrás.

Existen proyectos de prestigiosas universidades e iniciativas privadas que ya están trabajando en trasladar la mente humana a una computadora y cuando eso se consiga, será posible hacerlo a cualquier otro dispositivo (robot humanoide), una solución menos “evolucionaria” para aquéllos nostálgicos de su cuerpo (materialidad); aunque ya puestos, una vez que elijamos cuerpo, mejor el de Brad Pit o Angelina Jolie que la imperfecta carcasa que habitamos la mayoría.

Para el doctor Ken Hayworth (neurocientífico del Instituto Médico Howard Hughes en Virginia) que está centrado en el proyecto de trasladar su propia mente a una computadora, la dificultad reside en las conexiones neuronales. Según él, la clave está en el conectoma (mapa de conexiones neuronales que codifica toda la información y nos hace genuinos a cada uno), aunque es algo de lo que no tenemos plena seguridad, pese a ser la línea de investigación más plausible.

Extremadura 2050Nuevamente, con cada respuesta que vamos dando a las preguntas trascendentales, irremediablemente vienen un cúmulo de nuevas preguntas que en lugar de aliviar nuestra presión existencial, vuelven a excitar nuestra mente y a lanzarnos a una frenética búsqueda sin fin (¿qué es el alma? ¿Y la mente? ¿Dónde está la química del amor? ¿Dónde reside el sentido de la belleza? ¿Y del odio?…).

El puzle que tenemos que componer para alcanzar la inmaterialidad plena es extraordinariamente complejo, como en su día fue levantar del suelo el primer avión, pero ese paso fue necesario para que la especie humana pudiese visitar todos los planetas del sistema solar e incluso poner una nave no tripulada en el espacio interestelar. Todo reto es cuestión de que como monos inquietos que somos, nos lo propongamos.

No hay fuerza más imparable que la voluntad humana, y ya hay pioneros que han dado el primer paso, la única duda es la fecha de materialización de nuestra inmaterialización; los más entusiastas lo sitúan en unas décadas, los menos optimistas lo ven más lejano, lo que alberga pocas dudas es que ocurrirá.

Desde mi propia consideración creo que el proceso será más largo (tal vez de un siglo) para alcanzar un estándar óptimo de los primeros seres inmortales inmateriales, un hito que se conseguirá cuando se complete el primer clon que grite emocionado desde el ordenador: ¡soy yo! Una vez que haya ratificado que está ahí con todos sus recuerdos, sus amores, su alma, sus miedos, su carácter y hasta con toda su “mala leche”.

La creación de mundos y realidades inmateriales que serán la base de nuestra economía, relaciones y aprendizaje, camina mucho más rápida, de hecho ya convivimos en el primer estadio de la civilización inmaterial; y es ahí donde ha de hacer su apuesta Extremadura para crear nuevas experiencias memorables para el mundo.

La deriva histórica en la que estamos va a remover por completo nuestros postulados filosóficos y bases del pensamiento (¿qué es la mente? ¿Qué es alma? ¿Y la conciencia?…). Volverán de nuevo a nuestra mente las interrogantes kantianas: ¿Qué puedo saber? ¿Qué debo hacer? ¿Qué me cabe esperar? ¿Qué es el ser humano? En el momento que vamos a dar un salto existencial sin parangón hacia la inmaterialidad, en una evolución imparable que no sabemos adónde nos lleva, abriendo un espacio nuevo para reformular y reconducir nuestras antiguas disciplinas donde residía el conocimiento y la conducta humana (filosofía, ética, religión, derecho, medicina, historia…).

A mí me encantaría algún día pasar de mi versión física a virtual (lo digo por si algún centro de investigación necesita un conejillo de indias); aunque me gustaría que la tecnología estuviese un poco más avanzada y el entorno virtual en el que fuera a vivir tuviera ya algunos “extras” (recreación de paisajes naturales con todos los detalles, conector universal, sala familiar, agujero de gusano…). Que me permitiera organizar mi tiempo (bueno, tiempo es un decir, porque ya no existiría ese concepto como lo entendemos ahora): por la mañana paseo por la dehesa en el mes de abril con los aromas a poleo de agosto y sonido de las grullas de diciembre… Luego comida virtual con la familia aderezada con torta del Casar… Conexión para planificar tareas con los colegas de Latinoamérica… Ejercicio virtual aeróbico con descarga de dopamina… Y por la tarde (bueno es un decir también porque realmente no hay tardes), unas dosis de adrenalina y visita a las colonias de Alpha Centauri…

De hecho, algunos mundos virtuales del relato utópico anterior ya los estamos creando, son tecnologías e industrias dispersas en diferentes campos, que cuando converjan, nos fabricarán realidades complejas e invasivas en todos los dominios, de hecho, son la base de la nueva Economía de la experiencia (Pine y Gilmore). Para avanzar rápido sólo tenemos que poner a trabajar juntos a equipos y disciplinas que lo están haciendo por separado (neurocientíficos, programadores, creadores de experiencias virtuales, diseñadores de videojuegos…). Ese es el mundo de productos y servicios nuevos donde los jóvenes de la región han de ocupar ya su tiempo para inventar sus trabajos y formas de vida.

El horizonte que se abre ante nuestras miradas es retador, cuando parecía que teníamos todas las respuestas vuelven a cambiar las preguntas, el caso es que ya estamos abordando desafíos inimaginables hace unas décadas: ¿Necesitaremos comer en el futuro y seguir consumiendo recursos finitos del Planeta? ¿Podremos viajar sin fronteras espaciotemporales? ¿Habremos alcanzado la ilusión de viajar por el Universo? ¿Seremos ubicuos e inmortales? ¿Habremos terminado con el dolor físico que nos produce nuestras imperfectas carcasas? ¿Podremos superar las principales causas del sufrimiento y borrar recuerdos de manera selectiva? ¿Desbloquearemos los mecanismos del miedo, la resignación o el resentimiento?…

Conceptos como la existencia o la muerte cambiarán de significado. Nuestros esquemas de pensamiento se vendrán abajo y tendremos que construir nuevas identidades, narrativas y causas por las que vivir y luchar. ¿Tendremos que buscar y dar un nuevo sentido a nuestra existencia de seres que se encaminan a la inmortalidad? ¿El próximo estadio en la evolución nos convertirá en seres con capacidades expandidas a caballo entre seres humanos y dioses como sostiene Harari? Estaremos ya en una humanidad intangible llena de preguntas y conflictos nuevos.

¿Qué derroteros tomará el futuro? No lo sabemos, es posible que durante mucho tiempo conviva un mundo de seres físicos y virtuales, es posible que se peleen entre ellos, quizá la vida virtual-inmaterial se convierta en una dimensión existencial nueva para las élites del mundo… Lo que sí ha venido para quedarse es la progresión acelerada a la desmaterialización.

Y además ¿qué constituye al mundo? ¿El mundo qué es, energía o materia? Los últimos descubrimientos de la física parecen converger con las bases de la filosofía oriental en torno al origen inmaterial del mundo: el mundo es energía, la energía crea la materia (Higgs), cuestión que relega a la materialidad a una forma “impura”, subsidiaria e inestable de la dimensión energética. La fuerza de la creación universal nace del verbo (¿conciencia?), “primero fue el verbo” es un mensaje presente en muchas cosmogonías si penetramos en ellas desde la hermenéutica. El observador crea el mundo, luego el mundo existe en cuanto un observador da cuenta de él.

Estamos dando un salto descomunal en el proceso de hominización, equiparable a todo lo recorrido en 7 millones de años, en una fracción insignificante de tiempo. Pero eso no contribuye a apaciguar nuestra mente, más al contrario, los futuros nuevos que inventamos, nos abren a su vez más incertidumbres y nos traen preguntas aún más retadoras.

La inmaterialización es un proceso que nos coloca en una existencia más esencial, que nos eleva hacia una nueva categoría donde está presente el relativismo, chocando con la intransigencia de los fundamentalismos ideológicos y religiosos de nuestro tiempo que seguirán poniendo palos en las ruedas al progreso global.

En todo caso, hemos de interiorizar esta deriva civilizatoria para rediseñar nuestra posición en el mundo, desde el liderazgo, el emprendimiento y la construcción de una nueva educación que se hagan cargo de las nuevas realidades subyacentes en aras a la construcción de un mundo más rico, justo y solidario. Y todo esto ha de servir de guía para impulsar nuestra acción colectiva como región hacia un mundo completamente nuevo que nos exige un replanteamiento radical de nuestras estrategias y planes de futuro.

(PRÓXIMAMENTE: CAPÍTULO XIII. El constructo colectivo de la Extremadura de 2050).

(Juan Carlos Casco Casco es un experto y consultor en Educación y Emprendimiento de prestigio internacional y actividad en España y en diferentes partes del mundo).

SOBRE EL AUTOR

Juan Carlos Casco se incorpora al equipo

Emprendedorex

CAPÍTULOS PUBLICADOS

PRÓLOGO: Manual de instrucciones para territorios en progreso

CAP. 1º: “Extremadura 2050″, CAPÍTULO I, Historia del pasado de Extremadura. ¿Qué es Extremadura?

CAP. 2º: “Extremadura 2050”, CAPÍTULO II, Extremadura en los cambios de mundo y los nuevos espacios de poder

CAP. 3º: “Extremadura 2050”, CAPÍTULO III, El papel de Extremadura en los grandes mundos emergentes

CAP. 4º: “Extremadura 2050”, CAPÍTULO IV. Los grandes desafíos de Extremadura ante los cambios globales

CAP. 5º: “Extremadura 2050” CAPÍTULO V. El papel de Extremadura en los escenarios resultantes de los cambios en los mundos

CAP. 6º: “Extremadura 2050”, CAPÍTULO VI. ¿Qué estaremos haciendo en la Extremadura del 2050? Programas y políticas públicas para hacer realidad ese horizonte

CAP. 7º: “Extremadura 2050”, CAPÍTULO VII. Un cambio de modelo educativo para la Extremadura de 2050. Incorporándonos a la Cuarta y Quinta Revolución Industrial

CAP. 8º: “Extremadura 2050”, CAPÍTULO VIII. El mundo del trabajo. Preparando a la región para los desafíos del trabajo y el empleo

CAP. 9º: “Extremadura 2050”, CAPÍTULO IX. De la sociedad de los empleados al mundo de los emprendedores. Hacia el trabajo knowmádico en la Extremadura del 2050

CAP. 10º: “Extremadura 2050”, CAPÍTULO X. Una revolución cultural basada en la recursividad que nos conduzca a una Extremadura líder en 2050

CAP. 11º: “Extremadura 2050”, CAPÍTULO XI. Nuevos relatos para el diseño colectivo de la Extremadura de 2050