“Extremadura 2050”, CAPÍTULO XI. Nuevos relatos para el diseño colectivo de la Extremadura de 2050

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Extremadura 2050

Capítulo 11º de una obra aplicable a cualquier territorio del mundo, imprescindible para ciudadanos, universitarios, profesores, investigadores, emprendedores, empresarios, gestores del territorio, demógrafos, economistas, expertos en prospectiva, dirigentes políticos, sindicales y patronales, responsables institucionales, diplomáticos, expertos en redes, estrategas globales, consultores, periodistas, expertos en nuevas tecnologías y en big data…, que venimos publicando semanalmente. Su autor, Juan Carlos Casco Casco, colaborador de este periódico, es un reputado especialista en la materia.

XI.1. ¿QUÉ EXTREMADURA SUEÑAS PARA 2050?

Juan Carlos Casco Casco
Juan Carlos Casco Casco

Si no compartimos un sueño colectivo no podremos tener una unidad de acción ni una hoja de ruta para protagonizar el futuro. Necesitamos fijar en nuestra retina, en nuestro horizonte, una visión y misión compartidas, y ese sueño se fabrica mediante relatos inventados capaces de seducirnos y levantarnos del sillón. He aquí el primer trabajo que tienen que realizar nuestros líderes en todos los campos (política, educación, empresa, organizaciones sociales…).

Para hacer realidad la Extremadura del 2050 se necesitan relatos de futuro que la recreen, nuevos constructos dotados de la fuerza suficiente para fijarse en el imaginario colectivo, seducirnos y movilizarnos; realidades plausibles por las que merezca la pena luchar y entregar lo mejor de nosotros mismos, historias que nos cambien el estado de ánimo y nos ayuden a creer en lo que podemos hacer juntos, historias que nos convoquen a la acción… Historias construidas con piezas de la modernidad y los últimos hallazgos en las fronteras del conocimiento que se amontonan desordenadamente a nuestro alrededor para ser utilizadas.

Para edificar una gran obra, todos debemos fijar en la mente la imagen con el resultado final que dé sentido a nuestro esfuerzo diario, pues esto nos proporciona dirección, emoción y voluntad para concluirla; un sentimiento colectivo de que estamos haciendo algo grande y memorable, que merece la pena el esfuerzo, sólo así podemos reunir la energía suficiente para hacerlo posible aunque ya no estemos cuando concluya; un acto en el que ha de estar presente el amor por las futuras generaciones, un sentido auténtico de la contribución y el legado que nos impulse a entregar una región mejor que la que recibimos.

Un pueblo próspero tiene fabricada una respuesta colectiva a lo que quiere ser en el futuro, un proyecto común, algo que se revela y está presente en las conversaciones sociales. Si tú preguntas cuál es el proyecto colectivo de Extremadura no hallarás respuesta, en conclusión: hay que elaborarlo.

Podemos construir nuestros propios sueños o estar condenados a trabajar para hacer realidad los de otros. Es sólo una elección.

XI.2. EL ANTICIPO DEL FUTURO A TRAVÉS DE RELATOS.

Relatos que nos descubran de forma sencilla las realidades que es posible crear a partir de la tecnología y los medios que tenemos a nuestro alcance, proporcionándonos claves para conducir nuestras acciones y proyectos colectivos. Un ejercicio para atrevernos a imaginar el futuro como paso previo a la coordinación de acciones para hacerlo realidad.

Miles de relatos como los de los siguientes ejemplos a partir de los cuales elaboremos uno solo que los cohesione.

“… Mérida (Extremadura), una fría mañana de febrero en 2050. He concluido mi último proyecto colaborativo formando equipo con colegas de Taiwán, India, Colombia y Sudáfrica en el que hemos trabajado durante el último año y medio para el desarrollo de una nueva tecnología de eliminación de contaminantes.

Después de tomarme dos meses de relax me dirijo al servicio público de empleo. Podría haberlo hecho virtualmente, pero he querido un poco de contacto humano. Previamente he accedido a las autopistas del empleo y he entrado en las secciones de nuevos proyectos, alianzas laborales y empresariales donde formo parte, entre otras, de una red de más de 500 corporaciones y 30.000 ingenieros ambientales.

Mi crédito social (CS) es muy alto, está en el nivel 8 sobre un máximo de 10, nadie me lo ha regalado, lo he ido ganando con la evaluación de mis clientes sobre mi desempeño. El nivel 8 me da acceso a una red de promotores y proyectos en diferentes fases (experimentación, diseño, desarrollo…).

Esta misma semana he recibido 10 invitaciones para mantener propuestas de colaboración en varios proyectos ya iniciados. Sin embargo sigo entusiasmado con la idea de formar parte de un equipo que está en fase de diseño de una nueva tecnología de descontaminación marina, de él ya participan 20 profesionales interdisciplinares de 12 países y es necesario un crédito social mínimo de 8 y un RA (redes y alianzas) 25.

Los últimos proyectos en los que he trabajado me han permitido disponer de una red de alianzas de más de 100 profesionales y organizaciones con las que formo equipo, por lo que poseo un RA 30.

Mi reputación profesional (RP) es clave en el dominio de la escucha (DE), mi fuerte es la detección de anomalías sociales y la articulación de ofertas (AO) para soluciones ambientales.

En las autopistas temáticas para cuadrar ofertas y demandas de empleo, alianzas productivas y apoyo a la creación y desarrollo de proyectos, me complemento muy bien con perfiles profesionales de dirección visión/ misión (DV), planeación estratégica (PE) y evaluación de procesos (EP).

En función de las competencias en los 6 dominios básicos (DB) y los 9 niveles de excelencia (NE), cruzados con los conocimientos específicos (CE) que determinan el perfil profesional y en función del crédito y la reputación social; los servicios telemáticos del servicio público de empleo me proporcionan diariamente en torno a 10 millones de ofertas (posibilidades). Como los filtros los establece cada usuario, los he programado para que me haga una selección diaria de 5 ofertas.

Estoy entrando en el servicio público de empleo, una cálida voz surgida de una figura femenina 3D me saluda por mi nombre. Automáticamente ha reconocido mis coordenadas, chequeado mi crédito social y nivel de competencias profesionales; me ofrece una serie de servicios virtuales para elevar mi CS y RA, también me informa de la última generación de dispositivos de almacenamiento externo de memoria para mejorar el funcionamiento de mi cerebro.

A ambos lados del pasillo, asisto con sorpresa a la presencia de grupos de personas que están formándose a través de dinámicas. Me mueve la curiosidad y le pregunto al chabot que está en la puerta, me responde con cierta sorna que son los rezagados que aún no se habían incorporado a las autopistas profesionales y del trabajo, están realizando prácticas.

Al otro lado hay un grupo de personas chequeando sus competencias genéricas y profesionales, su reputación profesional es baja y el servicio les ofrece actividades MOOC para su desarrollo. Al pasar por allí salta de manera automática un mensaje a mi dispositivo móvil que previamente ha procesado el chip que llevo instalado en el cerebro, mostrándome la actualización de mi currículum, una voz me pregunta si quiero atender nuevas propuestas de colaboración o empleo, recordándome un conjunto de servicios para ampliar mi red de alianzas.

Al fondo hay un espacio para entrevistas donde promotores, empleadores, emprendedores, trabajadores y profesionales disponen de lugares de encuentro que pueden utilizar para conversar y cerrar sus acuerdos; aunque el servicio está informatizado y todo se puede hacer por videoconferencia 3D.

Los orientadores, prospectores e intermediadores son virtuales, aunque todavía se mantienen algunos en su trabajo para ayudar a los trabajadores rezagados que aún necesitan ayuda para incorporarse a las autopistas.

La estructura física del edificio está compartida con la universidad y un buen número de centros educativos. Las autopistas profesionales y del empleo son mixtas, compuestas por una jerarquía nodal de servicios públicos de empleo, universidades, corporaciones empresariales. Todas convergen en un Fab Lab de última generación con tecnología 4D, un ecosistema social complejo ideal para la inmensa mayoría de trabajadores que son agentes libres (knowmads), y se organizan para diseñar y ejecutar proyectos económicos, laborales y sociales de todo tipo.

A su vez las autopistas están interconectadas internacionalmente, de hecho el sistema tecnológico es mundial, su masa social es superior a los 2.000.000.000 de personas.

En los nodos intermedios de las autopistas están las entidades financieras y de capital, cuyos recursos han pasado a ser abundantes. Las modalidades de financiación que triunfan son fórmulas evolucionadas del viejo crowdfunding. Las personas que cultivan su crédito y reputación desde el sistema educativo o desde cualquier actividad profesional o social, no tienen problemas para armar proyectos o integrarse en ellos y conseguir financiación.

Las autopistas están jalonadas de espacios virtuales para la creatividad y la innovación, donde cualquier usuario puede trabajar sobre anomalías globales (AG) en cualquier campo (medio ambiente, alimentación, salud …), pudiendo formar equipos o agregarse a otros ya formados en función de sus créditos, reputación, competencias genéricas y específicas…”

“….Un estruendo al fondo de aquél bullicio hizo reaccionar al joven Patrick y buscar a su amigo Douglas ante el temor de una avalancha humana que hiciera estallar por los aires aquélla hiperrealidad. Este año, el Multiplayer World Congress, organizado por la Universidad de Stanford, estaba especialmente abarrotado de gente que con sus conectores había acudido allí desde múltiples lugares del globo.

Sinceramente, pensaba, cada vez resulta más insoportable en este tipo de eventos multitudinarios la saturación de contenidos y el exceso al que llega la sobreexposición publicitaria, en un monumental alboroto más propio de las grandes ciudades del pasado.

Patrick encontró con la mirada a su amigo, que había apagado ya su traductor simultáneo, y le hizo un ademán de despedida. Instantáneamente entonces, tras desenlazar su conector, volvió a la auténtica realidad en la que se encontraba: bajo una encina en mitad de la dehesa.

Reaccionó rápido, tomó su bicicleta hasta alcanzar su cómoda casa en el pueblo, recorriendo apenas dos kilómetros por la antigua cañada. Tenía que tomar su coche autónomo y viajar hasta Madrid, pues los servicios de ciberseguridad de su empresa habían detectado suplantación de identidad en varias de las últimas reuniones virtuales, por lo que en esta ocasión exigían una reunión presencial, y a Extremadura no había llegado aún el Hiperloop.

Extremadura 2050Sería un placer abrazar y estrechar la mano de sus colegas en un choque de realidades corporales. Viajará solo, pero al menos durante el camino podrá tumbar su asiento y descansar un rato.

No, no es una película de ciencia ficción, ni nos hemos trasladado al siglo que viene, es tan solo una realidad pensable e imaginable que se encuentra a la vuelta de la esquina.

Sin que nos hayamos dado cuenta, la presión del mundo moderno nos ha hecho participar de unos mismos patrones culturales que se han extendido como una mancha de aceite por el mundo rural tanto como por el mundo urbano, de manera que cada vez más la dicotomía rural-urbano se reduce a unos cuantos aspectos de “fisionomía”.

Y es precisamente eso, la fisionomía, la apariencia y el aspecto de las cosas que se encuentran a nuestro alrededor, la que sufrirá una mayor transformación a través de los mundos virtuales con los que ya estamos construyendo el futuro…”.

El autor de éste último relato es Manuel Bautista, Director Gerente de ADISMONTA.

Son sólo botones de muestra, necesitamos que cada persona que tiene una responsabilidad elabore su relato y haga el ejercicio de responder a la pregunta ¿qué Extremadura sueño para 2050?

Y luego que cada una de las personas anónimas que formamos la comunidad nos demos permiso para escribir el nuestro, cuantos más mejor. Sueños todos que puedan sumarse a un lugar visible en Internet, un espacio donde se premie constantemente a las mejores ocurrencias, a las más atrevidas, a las más comprometidas, a las más disruptivas.

El futuro no ocurrirá tal y como lo imaginamos, pero para construir un futuro poderoso necesitamos el ejercicio de imaginarlo con emoción y ambición. Las cosas se crean tres veces, en tres momentos: primero en la mente, luego en las conversaciones sociales donde nos comprometemos y coordinamos para que ocurran, y finalmente en la acción.

Realmente, las historias del futuro que acabo de contar son cuentos, pero lo más sorprendente es que muchas de las tecnologías para hacerlos realidad ya están disponibles.

Si no hacemos que ocurran esos cuentos en Extremadura u otros parecidos de mayor calado, es porque no nos ponemos a trabajar en ello, porque no nos atrevemos a hacerlo.

Alguien podría decir que esto son utopías, claro que sí. El presente que tenemos hoy es como es, porque otros inventaron relatos utópicos en los que imaginaron un mundo mejor.

Definitivamente, los humanos somos seres proféticos y utópicos, capaces de creer en cosas que no existen (Harari) y trabajar juntos para hacerlas realidad. Las personas de Extremadura no somos de una raza distinta, también podemos fabricar futuros ambiciosos cooperando.

Seguro que también habrá otros que piensen que el futuro será negro, que todo irá a peor y que Extremadura estará condenada al fracaso; cenizos y aves de mal agüero no faltarán para llamarnos con sus distopías al camino de la resignación, deberemos reconocer su mediocridad paralizante y elegir el relato al que sumarnos.

En definitiva la historia nace de la lucha de relatos contrapuestos.

Ahora te toca a ti escribir la Extremadura que sueñas para 2050, es la mayor contribución que puedes hacer a tu comunidad y a ti mismo.

XI.3. ALGUNOS RASGOS QUE SON TENDENCIA Y FORMARÁN PARTE DE LAS REALIDADES DEL FUTURO.

Cambios en la filosofía y en las forma de vernos a nosotras mismas.

El cambio civilizatorio al que asistimos necesita un nuevo entendimiento del ser humano, una ruptura en toda regla con la tradición metafísica que ha dominado nuestro pensamiento en los últimos 25 siglos, y nos ha condenado a una visión reduccionista del ser humano como realidad acabada, eterna e inmutable; un movimiento que surge con Parménides y de ahí pasa a Sócrates, Platón, Aristóteles, la Escolástica… Cuyo dictado filosófico nos coloca en un callejón sin salida, una crisis existencial en toda regla que nos impide desarrollar nuestro potencial en el tiempo actual.

Un cambio cultural es necesario para producir un giro ontológico, una nueva interpretación en la que el individuo será entendido como ser inacabado y abierto al aprendizaje y al crecimiento; y por ende a la acción, el emprendimiento y el liderazgo; nuevas corrientes de pensamiento, como la filosofía del lenguaje se abrirán paso, desde una concepción del ser humano como compendio de biología, lenguaje y emociones.

Todo cambio necesita del ejercicio de mirar a nuestro interior para determinar lo que tenemos que cambiar, la tradición metafísica se ha cebado con una fuerza especial sobre la región debido a factores históricos, de ahí nace el pensamiento limitante que durante tanto tiempo ha anidado en nuestro interior generando una “voz colectiva interior” que se manifiesta en los mantras presentes en nuestras conversaciones sociales: “yo soy así, el mundo es así, así son las cosas, es muy difícil, yo no puedo…”.

Cambios culturales en las formas de relacionarnos y conversar.

La deriva actual de las comunicaciones, las redes sociales e Internet nos sitúa en una nueva cultura presidida por la adquisición de nuevas competencias que hemos reunido en el Modelo 6-9.

Nacerán nuevos espacios conversacionales fruto de la evolución de nuestras redes sociales profesionales y la nueva cultura del conversar.

Los nuevos espacios sociales (físicos y sobre todo virtuales) serán marcos de acción en torno a la identificación de anomalías, enfoque a problemas globales (oportunidades), elaboración de prototipos y soluciones, creación de ofertas y conversión de las soluciones en productos y servicios de mercado.

El cultivo de la confianza como activo principal.

El principal bien en la nueva sociedad y la nueva economía será la confianza, surgirán formas de medir la confianza y registros fiables (¿oficiales?) donde los individuos puedan validarla. La confianza será el nuevo capital y el nuevo crédito.

Modificación del estándar relacional empleador/empleado.

Hacia modelos de relación bidireccional, a través de espacios físicos, pero sobre todo virtuales. Los empleadores trasladarán necesidades y solicitudes de colaboración a los trabajadores, y éstos últimos les harán llegar posibilidades y ofertas personalizadas. El rol empleador/empleado tenderá a diluirse.

Unificación de las realidades de la educación y el empleo.

Formarán parte de una sola realidad y unidad de acción. El aprendizaje será un proceso continuo a lo largo de la vida. La educación se enfocará al desarrollo de competencias genéricas (saberes imperecederos y no sujetos a obsolescencia). El desarrollo de competencias específicas se revolucionará con la aplicación de la tecnología, facilitando su aprendizaje, no obstante, su carácter obsolescente obligará a todo trabajador a un aprendizaje permanente.

Asistiremos a cambios revolucionarios en el modelo actual de escuela prusiana, viviremos un cambio físico en los espacios de aprendizaje con la desaparición de los muros, barreras artificiales y la integración en los entornos, contemplaremos la emergencia de una educación personalizada, centrada en los talentos de niños y niñas, conjugada con la potenciación de sus formas diferentes de inteligencia. Se trabajará desde las etapas iniciales para descubrir la pasión, y en torno a ella se construirá un itinerario de aprendizaje personalizado en base al proyecto vital de cada persona.

Obsolescencia del ordenamiento legal.

El movimiento expansivo global convertirá en obsoletas las legislaciones y normativas actuales, los cambios radicales en la infraestructura arrastrarán nuestro ordenamiento legal, llevando a una crisis sin precedentes a nuestras instituciones, modelos de gobernanza e instituciones (organismos reguladores, instancias gubernamentales, organizaciones sindicales y patronales…).

Conceptos como el contrato de trabajo, relaciones laborales, formas de remuneración, espacio de trabajo…; evolucionarán con rapidez y configurarán un escenario contractual y colaborativo nuevo.

Cambios en el modelo organizacional.

Asistiremos a una mortalidad del modelo de organización vertical y sus viejos modelos de liderazgo, dirección y gerencia; sucumbiendo ante la necesidad de adaptarse al nuevo concierto; su desaparición creará grandes vacíos de poder y oportunidad, que serán ocupados por otras nuevas, más flexibles, con más capacidad de escucha, más enfocadas a sus clientes, con una alta capacidad para diseñar futuros, establecer relaciones, aprender…

La cultura CO arrasará por completo (coliderazgo, corresponsabilidad, cogestión, confianza…). Veremos un cambio profundo en los estándares de poder y autoridad y una crisis institucional.

El desarrollo tecnológico nos convertirá en seres ubicuos.

Interconectados con otras mentes, multiplicará exponencialmente nuestro potencial de desempeño sobre la base de nuevas competencias.

Para crear la Extremadura del 2050 debemos tener el coraje para imaginarla con ambición, construir los relatos que nos guíen y ponernos manos a la obra. Los recursos para hacerlo ya están presentes en el sistema, únicamente se necesitan voluntades para conjugarlos. ¡Lo podemos hacer juntos!

(PRÓXIMAMENTE: CAPÍTULO XII. Un viaje más allá de 2050 para ampliar nuestro horizonte de miras. Hacia la era de la desmaterialización).

(Juan Carlos Casco Casco es un experto y consultor en Educación y Emprendimiento de prestigio internacional y actividad en España y en diferentes partes del mundo).

SOBRE EL AUTOR

Juan Carlos Casco se incorpora al equipo

Emprendedorex

CAPÍTULOS PUBLICADOS

PRÓLOGO: Manual de instrucciones para territorios en progreso

CAP. 1º: “Extremadura 2050″, CAPÍTULO I, Historia del pasado de Extremadura. ¿Qué es Extremadura?

CAP. 2º: “Extremadura 2050”, CAPÍTULO II, Extremadura en los cambios de mundo y los nuevos espacios de poder

CAP. 3º: “Extremadura 2050”, CAPÍTULO III, El papel de Extremadura en los grandes mundos emergentes

CAP. 4º: “Extremadura 2050”, CAPÍTULO IV. Los grandes desafíos de Extremadura ante los cambios globales

CAP. 5º: “Extremadura 2050” CAPÍTULO V. El papel de Extremadura en los escenarios resultantes de los cambios en los mundos

CAP. 6º: “Extremadura 2050”, CAPÍTULO VI. ¿Qué estaremos haciendo en la Extremadura del 2050? Programas y políticas públicas para hacer realidad ese horizonte

CAP. 7º: “Extremadura 2050”, CAPÍTULO VII. Un cambio de modelo educativo para la Extremadura de 2050. Incorporándonos a la Cuarta y Quinta Revolución Industrial

CAP. 8º: “Extremadura 2050”, CAPÍTULO VIII. El mundo del trabajo. Preparando a la región para los desafíos del trabajo y el empleo

CAP. 9º: “Extremadura 2050”, CAPÍTULO IX. De la sociedad de los empleados al mundo de los emprendedores. Hacia el trabajo knowmádico en la Extremadura del 2050

CAP. 10º: “Extremadura 2050”, CAPÍTULO X. Una revolución cultural basada en la recursividad que nos conduzca a una Extremadura líder en 2050