Euskera, català, galego, valencià… y ahora, bable

¿A qué viene el debate para convertir esta lengua en idioma cooficial de Asturias?

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Oviedo, capital del Principado.
Oviedo, capital del Principado.

Estudioso de la historia y las lenguas de las regiones españolas, el autor analiza el itinerario de los idiomas cooficiales como posible elemento de exclusión y alentador de los nacionalismos, y se pregunta a qué viene ahora el intento de convertir el bable en idioma cooficial en Asturias, un “capricho” que además costaría entre 20 y 75 millones de euros al año.

Xavier Moreno Lara
Xavier Moreno Lara

En algunas ocasiones, cuando me preguntan sobre mi lugar de nacimiento, me apetece decir que soy -así me considero- uno de los pocos españoles que existen. Es mi desahogo ante las mareas nacionalistas que, al ir creciendo como posturas políticas de medro, reniegan de su patria natural. Están potenciando una diferenciación separatista que en veinte siglos no habían conseguido los muchos accidentes geográficos y avatares históricos que han dado unidad poderosa a la diversidad geográfica y étnica de España. El camino de ruptura se ha realizado utilizado la lengua vernácula como atajo para que la diferencia, en vez de ser enriquecedora, se convirtiera en patrimonio exclusivista.

Lo de “enriquecedora” me lleva a un recuerdo en el internado -a finales de los años 40- donde tenía compañeros que hablaban lo que entonces llamábamos “vascongado”. Visto con rigor, eran realmente “euskaldunes”, palabra que significa “el que tiene la lengua”. Ese hecho, en las dinámicas del internado, era una ventaja para ellos, pues podían, por ejemplo cuando jugábamos al futbol, pasarse avisos e instrucciones en una lengua que muchos de nosotros no entendíamos… Así era entonces nuestro pueblo y esa especie de minusvalía la llevábamos con gracia y sincera amistad…


Postergar el castellano, hablado por más de 700 millones de personas en el mundo, es un grave error.


VENTAJAS NACIONALISTAS

Pero la verdadera ventaja la han conseguido los nacionalistas vascos gracias al empeño y la descomunal inversión realizada por el PNV para convertir el batua en su autopista hacia el poder en el Gobierno y el medro en la Administración. Ha funcionado incluso en territorios como Álava, que tenía menos de dos mil euskaldunes cuando se creó el Estatuto de Autonomía de Euskadi.

Quiero subrayar también que la sacralización del euskera, cuya primera gramática -la de Larramendi en 1729- llevaba como subtítulo “El imposible vencido”, siendo un atajo hacia el poder, no hace de menos al idioma castellano, que al fin y al cabo nació en los confines de la tierra vasca y heredó la fuerza de su fonética. Por eso, la enseñanza oficial, en todos sus niveles, propone modelos lingüísticos más o menos inmersos en el euskera. Tratamiento aparte merece el dato de que ese hecho se paga con una valoración negativa cuando llegan los informes PISA.

El nacionalismo catalán ha ido más lejos y se empeña en borrar de la enseñanza el castellano. En ese juego no se disimula un transfondo: la aspiración a convertir en Paisos Catalans a los territorios de la Corona de Aragón que hablan alguna de las formas de catalán. En la Comunidad de Valencia, desde la firma del Pacto del Botánico, el valenciano se ha convertido en el idioma que asumen los comunicados oficiales y cada vez más noticiarios. Chocan con la terca realidad de que la mayor parte de la provincia de Alicante, tierra de grandes poetas y novelistas, habla castellano. No hace mucho, en un acto público celebrado en Orihuela, cuando el Presidente Puig comenzó su parlamento en valenciano, fue advertido que no se le entendía

Javier Fernández, presidente de Asturias. El PSOE está dividido en el asunto del bable. RTVE
Javier Fernández, presidente de Asturias. El PSOE está dividido en el asunto del bable. RTVE

En cambio todos podemos entender el sentido que, desde su primera estrofa, proclama el himno de la Comunidad Valenciana, tan precioso en su música como en su letra:

Para ofrendar nuevas glorias a España

nuestra región supo luchar,

y en el taller y en el campo resuenan

cantos de amor, himnos de paz.

EL CASTELLANO, POSTERGADO

Estas actitudes nacionalistas bosquejan un escenario cuyo sinsentido lo pone de relieve el hecho de que el idioma postergado, el castellano, es un ámbito de comunicación internacional de primerísima línea. Tanto en su valor como lengua de naciones (hablado por más de 700 millones de personas en el mundo, y creciendo) como por la excelencia de sus creaciones literarias o sapienciales.

Hace unos días un diario londinense aconsejaba aprender español a quienes apuesten por una carrera internacional y por superar el aislamiento que va a suponerles el Brexit.

EL BABLE NO ESTÁ EN JUEGO

Jovellanos, el asturiano cumbre de la Ilustración española, retratado por Goya.
Jovellanos, el asturiano cumbre de la Ilustración española, retratado por Goya.

En este revuelto mar de los idiomas vernáculos está ocupando estos días un significativo primer plano la vieja lengua de quienes iniciaron la Reconquista, los asturianos. El bable figura entre las hablas primitivas de la Península y, de un modo natural, compartió su uso en la Edad Media con el latín primero y luego con el castellano-leonés y el portugués. La reducción de su uso popular no ha supuesto nunca ausencia de poetas y gramáticos que la cultivaran, responsabilizándose de una herencia querida. Entre ellos destaca Jovellanos, una de las cumbres de la Ilustración española, que refrenda, como otros propulsores del Bable, que la vieja lengua, aunque haya reducido su uso, sigue conservando el aprecio y el cultivo en poesía o en prosa…

¿A qué viene, pues, el debate sobre convertirlo en un idioma cooficial? ¿Tiene esta actitud otro objetivo que convertir el viejo idioma en atajo para el medro político de madrugadores desacompasados? De forma consciente y sin disimulo avanzan por ese camino de ruptura que han utilizado, como acabamos de mostrar, los partidos nacionalistas. Tienen enfrente al Foro de Asturias, cuya actitud saludamos como el amanecer de una reconquista del sentido común.

(Xavier Moreno Lara es periodista, escritor y filósofo).

MÁS SOBRE EL AUTOR

El prestigioso periodista, filósofo y escritor Xavier Moreno Lara, nuevo colaborador de nuestro periódico

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