España es, entre los países de su tamaño, el más seguro de Europa y uno de los más seguros del mundo. La eficacia policial en nuestro país está en el primer nivel internacional. Nuestros cuerpos y fuerzas de seguridad son la envidia del mundo. A ellos hay que agradecer, entre otros muchos servicios, que desde hace mucho tiempo no haya atentados terroristas en España a pesar de la intensa actividad yihadista.

Entre 2000 y 2009 murieron en España 253 personas en atentados terroristas, lo que representa el 36,2 % de todos los fallecidos por atentados en Europa entre 2000 y junio de 2017, que fueron 698. Estas cifras situaban a nuestro país en primer lugar del negro ranking de las víctimas mortales del terrorismo en Europa en esos años. Pero, siendo cifras exactas, estos datos dan una idea distorsionada de la realidad actual de la seguridad en nuestro país, porque esos datos pertenecen al pasado.

Lo abultado de la cifra española es consecuencia, en primer lugar, del elevado número de víctimas mortales del atentado del 11 de marzo de 2004, que ascendieron a 192. Fue el segundo atentado yihadista perpetrado en España –el anterior tuvo lugar en 1985 en el restaurante El Descanso de Madrid y en él murieron 18 personas- y no puede decirse que ocurriese por descuido de las Fuerzas de Seguridad o de los Servicios de Inteligencia españoles, que meses antes advirtieron al Gobierno de José Mª Aznar de que algo así podía suceder en cualquier momento, incluso facilitando nombres de posibles autores, sin que el ejecutivo tomase las medidas oportunas de reforzamiento de la seguridad y de mayor control de posibles células yihadistas.

DERROTA DE ETA

La segunda razón del elevado número de víctimas mortales del terrorismo en España es que nuestro país tenía en ETA su propio terrorismo interno, muy activo aún entonces, tanto que causó 54 muertos en el período citado. Precisamente en 2000 ETA volvió a una intensa actividad asesina tras la ruptura de la “tregua” de 1999, año en el que, por primera vez desde principios de los años 70, no cometió ningún atentado, aunque en diciembre la Policía interceptó una furgoneta cargada con una tonelada de explosivos destinada a un gran atentado en Madrid. Solo en 2000, ETA cometió cuarenta y seis atentados, con veintitrés personas asesinadas, entre ellos, 8 políticos, 3 militares, 2 guardias civiles, 2 conductores, un ertzaina, un fiscal, un empresario, un funcionario de prisiones, un magistrado, un policía nacional, un policía municipal y un periodista.

Desde principios de 2015 han sido detenidos 220 terroristas yihadistas en nuestro país.

En 2001 ETA cometió cuarenta y cinco atentados y mató a quince personas (4 trabajadores civiles, 4 etzainas, 3 políticos, un mosso d´Esquadra, un militar, un policía nacional y un magistrado). Al año siguiente, la organización terrorista perpetró veintinueve atentados con cinco víctimas mortales (2 guardias civiles, una niña hija de un guardia civil, un trabajador y un político). En 2003 fueron veinte los atentados etarras, con tres víctimas mortales (un activista de Basta Ya y dos policías nacionales). En 2004 ETA cometió treinta y tres atentados que solo causaron heridos leves. Lo mismo ocurrió el año siguiente, con cuarenta y cinco atentados cometidos, y en 2006, con dieciséis atentados.

Ellos nos protegen eficazmente del terrorismo. FORO POLICÍA
Ellos nos protegen eficazmente del terrorismo. FORO POLICÍA

En 2007, ETA comete media docena de atentados y vuelve a matar, esta vez a un guardia civil en Capbreton (Francia). En 2008 la organización terrorista comete cinco atentados, asesinando a cuatro personas (un político, un guardia civil, un militar y un empresario). En 2009 un policía nacional y dos guardias civiles son asesinados por ETA en dos atentados. Y en 2010 ETA mata por última vez, en esta ocasión en Francia, asesinando a un mando policial de dicha nacionalidad.

Como se observa, y sin mencionar otros grupúsculos que han sido desarticulados también, los terroristas etarras atentaron contra todos los estamentos de la sociedad civil y de los cuerpos policiales y militares en su guerra frontal contra el Estado, una guerra que ETA ha perdido tras su derrota y rendición incondicional, un éxito atribuible en primer lugar, y en su mayor parte, a las fuerzas y cuerpos de seguridad españoles.

EFICACIA POLICIAL

La derrota de ETA ha sido consecuencia, en efecto, de la brillante acción de los cuerpos de Seguridad del Estado, servicios de inteligencia con el CNI al frente, Guardia Civil, Policía Nacional, Ertzaina, Mossos d´Esquadra, Policía Foral y policías locales, cuyas acciones evitaron numeroros atentados que fueron desactivados durante estos años, produjeron centenares de detenciones de terroristas y desmantelaron por completo la organización, incluyendo casi todos sus comandos y su cúpula íntegra en varias ocasiones.

Los cuerpos de Seguridad del Estado son los artífices principales de la derrota de ETA.

Así, desde 2009 no ha vuelto a producirse un atentado etarra en nuestro país, como desde 2004 no se ha repetido ningún otro atentado yihadista, lo que da idea de la eficacia de los cuerpos de seguridad españoles, considerados entre los mejores del mundo, a la altura o superando a los más destacados.

Agentes de la Guardia Civil atendiendo a ciudadanos. Ministerio del Interior
Agentes de la Guardia Civil atendiendo a ciudadanos. MINISTERIO DEL INTERIOR

Hoy día, a pesar de la abultada cifra de muertos por terrorismo en España en los primeros diez años del nuevo siglo, hay que significar que desde 2009 no ha vuelto a haber una víctima por terrorismo en nuestro país, y son ya ocho años, y desde 2004 no se ha producido ninguna víctima por atentado yihadista, y son ya trece años. En otros países, sin embargo, como Francia, segundo en la lista con 250 muertos en el período, aunque la cifra de fallecidos es ligeramente menor que la de España, el terrorismo yihadista ha logrado llevar a cabo numerosos y sangrientos atentados en los últimos años, poniendo de manifiesto unas evidentes fallas tanto en la labor de inteligencia de las fuerzas de seguridad francesas y de otros países europeos, como en la prevención in situ de las acciones terroristas, por falta de medidas adecuadas de protección de los ciudadanos y de rápida respuesta a estas acciones. En la mente de todos están los atentados yihadistas contra el supermercado kosher de París, el semanario Charlie Hebdo, la empresa de gas Saint-Quentin-Fallavier, la sala Bataclan o el atropello masivo de Niza, entre otros, ocurridos todos ellos en los tres últimos años. Francia ha probado en su propia carne en los últimos años lo que es la lacra del terrorismo, que España sufrió durante décadas mientras el país vecino miraba hacia otro lado o daba cobijo a los etarras, una ignominia a la que España corresponde ahora estrechando la colaboración con las fuerzas de seguridad francesas para prevenir y evitar atentados yihadistas o de cualquier clase también en suelo galo.

REINO UNIDO, BÉLGICA…

Algo parecido, o incluso peor, puede decirse de Reino Unido, donde siguen produciéndose atentados regularmente hasta ahora mismo, después del muy grave que tuvo lugar en 2005, con 56 muertos en tres ataques al metro y a un autobús urbano. En efecto, en marzo pasado un terrorista atropelló a los viandantes y mató a cinco de ellos cerca del parlamento de Londres, forzando la evacuación de la primera ministra, que se encontraba en la sede parlamentaria, y el encierro durante horas de los legisladores británicos. En mayo un terrorista suicida mató a 22 personas en Manchester. A principios de junio otra célula terrorista mató a ocho personas en el Puente de Londres y en los alrededores de Borough Market, y a mediados de junio otra persona murió en un nuevo atentado cerca de una mezquita, poniendo de manifiesto los fallos de prevención del ejecutivo británico y el fracaso de sus fuerzas de inteligencia y seguridad, sin mencionar el desastre de su sistema forense.

Londres está sufriendo periódicos atentados. PROPRONews
Londres está sufriendo periódicos atentados. PROPRONEWS

Muy graves fueron también los atentados que tuvieron lugar en 2016 en Bélgica –un país que, como Francia y Gran Bretaña, ha sido un verdadero coladero para los yihadistas-, donde murieron 32 personas en ataques terroristas al aeropuerto y a una línea de metro. Otros atentados con víctimas mortales han tenido lugar asimismo en Alemania, en Dinamarca y en otros países europeos en los últimos años, al tiempo que, en España, las fuerzas de seguridad, las mismas que causaron la clamorosa derrota de ETA, mantenían a raya al terrorismo de nuevo cuño yihadista. Solo en los dos últimos años la policía española ha detenido a 220 terroristas yihadistas y desarticulado numerosas células. Según fuentes oficiales, numerosos de ellos estaban preparados o preparándose para atentar de forma inmediata.

BAJA CRIMINALIDAD

Todo esto no quiere decir que no pueda producirse un nuevo atentado en España en cualquier momento, por eso el Gobierno mantiene el nivel de alerta 4. De hecho, diferentes células terroristas vinculadas a unos y otros grupos yihadistas urden constantemente acciones que, desde 2004 –repetimos que son ya trece años sin atentados-, son sistemáticamente neutralizadas antes de que ocurran, los grupos que los planean, desbaratados, y sus autores, detenidos por las fuerzas de seguridad españolas. Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que, dada la intensa actividad yihadista desarticulada semana tras semana y mes tras mes por las fuerzas de seguridad en nuestro país, y dada la creciente actividad terrorista islamista en los países de nuestro entorno, si en España no ocurren atentados terroristas de este tipo desde 2004 es gracias a la extraordinaria labor de las fuerzas de orden público, que son la envidia y la admiración de Europa y del mundo.

La delincuencia común en España, una de las más bajas del mundo.

Pero la seguridad se extiende mucho más allá del terrorismo. Gracias también a la labor de nuestros agentes, España es, asimismo, uno de los países con menor tasa de criminalidad y delincuencia común del mundo.

En 2016 se cometieron en España 43,2 delitos por cada mil habitantes, una tasa notablemente inferior a la media europea, que ascendió a 61,3. Por otra parte, la mayoría de esos delitos fueron de media o baja gravedad (hurtos, daños, sustracción de vehículos, etc.) Y en todo caso, las infracciones penales descendieron un 1,2 % respecto a 2015, e incluso el descenso fue mayor en los delitos más graves (un 3,3 % menos asesinatos, un 1,9 % menos atracos, o un 2,1 % menos robos con fuerza en domicilios).

En cuanto a los delitos más graves y que mayor alarma social causan, los homicidios dolosos y los asesinatos consumados, no hay duda de la mejora de la situación en España a lo largo de los últimos años, tanto en términos absolutos, como en comparación con los países de nuestro entorno. Si en 2005, y con una población inferior a la actual, se cometieron en nuestro país 518 homicidios y asesinatos, esta cifra bajó a 324 en 2014 (un 38,5 % menos) y a 292 en 2016 (un 43,6 % menos). De hecho, el año pasado ha sido la primera vez que la cifra de homicidios y asesinatos en nuestro país ha bajado de los 300 anuales.

En el primer trimestre de 2017, según datos hechos públicos por el Ministerio del Interior, la criminalidad aumentó ligeramente, un 1,7 %, respecto del mismo período del año anterior, con un repunte de los homicidios y las agresiones sexuales, y una bajada importante de los asaltos a domicilios y establecimientos comerciales y de los secuestros.

PAÍS SEGURO

Todo esto hace que España esté a la cabeza de los países más seguros del mundo y sea el más seguro de Europa -y uno de los más seguros del mundo- entre los de su tamaño y población, tanto en materia de terrorismo como de delincuencia común, a pesar de estar más expuesto que la mayoría debido a su ubicación geográfica, la extensión de sus costas, el interés del crimen organizado europeo e iberoamericano y la particular atención del yihadismo. Precisamente, este mayor nivel de exposición y el exitoso control que se lleva a cabo da una idea de la eficacia de la prevención y la acción policial en nuestro país.

La seguridad, una de las bazas de España para su éxito turístico.

El bajo nivel de criminalidad existente en España es una de las causas del éxito mundial de nuestro turismo. Los turistas extranjeros vienen a España, en primer lugar, porque aquí la delincuencia es mínima en comparación con otros países desarrollados. Esta es una cuestión que la opinión pública no suele considerar, pero que es clave. En 2016 España recibió 75,3 millones de turistas, es decir, casi 29 millones más que habitantes tiene el país, siendo el único del mundo que recibe un 62 % más de turistas que habitantes tiene. Y para este año se espera una cifra todavía mayor, lo que vuelve a constituir un récord mundial en tasa de turistas por habitante.

La eficacia de la Policía española es proverbial. Ministerio del Interior
La eficacia de la Policía española es proverbial. MINISTERIO DEL INTERIOR

Esta sensación de seguridad está también muy extendida entre los propios españoles, con índices cada vez más satisfactorios según los estudios periódicos (CIS, Eurobarómetro, etc.) Todo esto se debe exclusivamente al buen hacer de los cuerpos y fierzas de Seguridad del Estado en su cuádruple tarea contra el terrorismo de cualquier signo, la delincuencia común, el crimen organizado y la ciberdelincuencia; y a través de una ingente tarea preventiva, de inteligencia y de eficacia en la lucha contra el crimen.

Nunca agradeceremos bastante la labor que desarrollan nuestros policías, guardias civiles y agentes de los diferentes cuerpos autonómicos y locales. Ellos ofrecen a los ciudadanos una protección de alta calidad, que muchas veces pasa desapercibida precisamente porque su eficacia evita que se altere la normalidad ciudadana. El servicio que prestan al país tiene, además, un importantísimo valor económico. Sin su trabajo y sacrificio no solo no gozaríamos de estos índices de seguridad, sino que, además, España no sería un país tan atractivo para el turismo ni para la inversión extranjera. Su labor no solo nos garantiza a todos la seguridad, sino, además, crea una importante riqueza y un clima extraordinario para la paz social y la convivencia.

            (PROPRONEWS, en nombre propio y de sus redactores, colaboradores y lectores, agradece públicamente la labor que desarrollan los mandos y agentes del CNI, Inteligencia Militar, Cuerpo Nacional de Policía, Guardia Civil, Ertzaina, Mossos d´Esquadra, Policía Foral y Policías Locales de España. Nuestra web siempre estará abierta para recoger sus éxitos, informar de sus acciones, ayudarles en la prevención del delito y defender su trabajo, bienestar y derechos).