Celestino Corbacho, “el portazo de otro ingrato”

Malestar entre las bases socialistas por el abandono del político extremeño-catalán

386
Celestino Corbacho en su época de ministro de Trabajo. RTVE
Celestino Corbacho en su época de ministro de Trabajo. RTVE

Las bases socialistas están que trinan con Celestino Corbacho, el político que lo ha sido todo en la vida pública gracias al PSOE y que abandona el partido cuando no tiene cargos. Otro caso más de políticos que llevan toda la vida viviendo de la cosa pública y que no se resignan a pasar el testigo. Con él iniciamos DIRIGENTES ETERNOS, una nueva subsección dedicada a los POLÍTICOS que se eternizan en el cargo y se enfadan al cesar. De los socialistas, antes les pasó, por ejemplo, a José Luis Corcuera o a Rosa Díez.

“Sin el PSOE jamás hubiese llegado adonde llegó, ni hubiese tenido las prebendas de las que disfrutó, ni hubiese ganado el dinero que ganó”, dicen de él militantes socialistas indignados, consultados por este periódico. La causa de esta indignación es la ingratitud que le achacan al veterano político exsocialista, que después de más de 30 años viviendo de la política gracias al PSOE, se ha dado de baja del partido, molesto porque, a sus casi 70 años, “todavía quería seguir en el machito”.


De concejal a ministro, “ha vivido toda su vida de la política sin formación académica alguna”.


Sin estudios, sin formación académica o técnica alguna que se sepa, el político de origen extremeño (Valverde de Leganés, Badajoz, 1949) Celestino Corbacho ha estado dedicado casi toda su vida a la política gracias a su militancia en el PSC-PSOE, donde ingresó en 1976, y donde ha desempeñado numerosos cargos, incluido el de ministro, todos ellos muy bien remunerados.

Emigrante extremeño en Cataluña en los años sesenta siendo un adolescente, y después de unos humildes inicios profesionales –consta que empezó trabajando en dicha comunidad como aprendiz en una imprenta o que tuvo alguna dedicación comercial-, todo cambió para él tras su ingreso en el PSOE y su inclusión en las listas municipales de L´Hospitalet de Llobregat (Barcelona), en cuya corporación entró como concejal de urbanismo en 1983 y, al mismo tiempo, como diputado y vicepresidente primero de la poderosa Diputación provincial de Barcelona. A partir de ese momento su ascensión fue meteórica. Tras ser teniente de alcalde, responsable de los presupuestos municipales y portavoz del Grupo Socialista en el ayuntamiento de L´Hospitalet, en mayo de 1994 fue elegido alcalde de dicha ciudad, cargo en el que se mantuvo hasta abril de 2008, simultaneándolo, en ocasiones, con el de presidente de la Diputación barcelonesa (2004-2008). En 2008 fue nombrado ministro de Trabajo e Inmigración por José Luis Rodríguez Zapatero, cargo en el que se mantuvo hasta 2010. Fue también diputado en el Parlamento de Cataluña durante varias legislaturas y presidente del órgano rector del PSC hasta 2015.

MÁS DE 30 AÑOS

De su larga carrera como político –más de treinta años viviendo del cargo- militantes consultados por nuestro periódico señalan que “es impensable que en la vida privada hubiese llegado tan alto ni hubiese tenido ingresos tan elevados como los que ha tenido gracias al partido del que ahora abomina, sobre todo teniendo en cuenta su falta de formación y de preparación”.

Diputación de Barcelona, de la que fue presidente Celestino Corbacho. WIKIPEDIA
Diputación de Barcelona, de la que fue presidente Celestino Corbacho. WIKIPEDIA

Corbacho, de clara postura antisoberanista y partidario de Susana Díaz en la confrontación con Pedro Sánchez, ha aducido para justificar su baja que no se siente “cercano a las políticas del partido”, pero fuentes socialistas han señalado que su espantada se debe a creer que no tiene el reconocimiento debido por parte de la cúpula del partido y a su malestar porque “ya no cuentan con él” para cargos de responsabilidad. “¿Pero qué más reconocimiento quiere y qué nuevos cargos de responsabilidad reclama un hombre que llevaba tantos años ocupando cargos públicos muy bien remunerados, incluido el de ministro?”, se preguntan dichas fuentes. “Es un caso más de ingratitud hacia el partido que los convirtió en personajes sin méritos para ello, como es su caso, el de Corcuera, el de Rosa Díez y otros que dieron el portazo también cuando perdieron la poltrona”, señalan los enfadados militantes, que añaden que los dirigentes mayores que han estado toda su vida en cargos “tienen que entender que han de dejar paso a los jóvenes y facilitar una renovación que ellos impiden durante años aferrándose a los cargos incluso hasta más allá de la edad de jubilación, cosa que, por desgracia, no es exclusiva de este partido, sino que pasa en todas las formaciones políticas”.

OTROS TRABAJOS DEL AUTOR SOBRE CATALUÑA EN PROPRONEWS

El banco de los independentistas tiene oficinas por toda España

200 varas de mando a Bruselas en ayuda de Puigdeman

Los Mossos, a punto de desaparecer

La gran fuga catalana (actualizada)

¡Que los detengan!

Este Govern es una ruina

Intolerable connivencia de la Iglesia con el referendum ilegal

“Nacismo” en Cataluña

“Operació Rescatalunya’48h”

Messi o la insignificancia de la republiqueta